Un increíble descubrimiento arqueológico en El Cairo ha sacudido los cimientos de la historia egipcia. Lo que se creía que era una estatua del legendario faraón Ramsés II ha resultado ser algo completamente diferente, revelando la identidad de un gobernante mucho menos conocido. Este hallazgo ha desatado una serie de revelaciones impactantes que han sorprendido a los expertos y al público en general.
El misterioso gobernante detrás de la estatua
Tras el descubrimiento de jeroglíficos ocultos en la estatua de cuarcita, se ha confirmado que en realidad representa a Psamético I, un faraón que gobernó entre el 664 y el 610 a.C. Esta revelación ha abierto un nuevo capítulo en la historia de Egipto, con implicaciones clave para la arqueología egipcia y su patrimonio cultural.
El fascinante proceso de descubrimiento
Las piezas de la estatua fueron encontradas sumergidas en agua y barro en el barrio El Matareya, lo que complicó su extracción. Sin embargo, gracias al trabajo conjunto de expertos egipcios y alemanes, se logró recuperar y reconstruir la figura casi nueve metros de altura y siete toneladas de peso.
Restauración y exhibición de la estatua
Una vez restaurada, la estatua de Psamético I será trasladada al Gran Museo Egipcio, cerca de las pirámides de Giza. Este museo albergará una de las colecciones arqueológicas más importantes del mundo, convirtiéndose en un nuevo punto de interés para visitantes de todo el mundo.
En resumen, este descubrimiento ha revolucionado nuestra comprensión de la historia egipcia y nos ha mostrado la importancia de seguir explorando y descubriendo los secretos que aún se esconden bajo las arenas del antiguo Egipto. ¡No te pierdas las próximas novedades sobre este apasionante hallazgo!








