El mercado laboral argentino cerró el año 2025 con un panorama preocupante. Según datos del INDEC, la tasa de desempleo aumentó significativamente en el cuarto trimestre, llegando al 7,5%, lo que representó un incremento de 1,1 puntos porcentuales en comparación con el mismo periodo del año anterior. Esta cifra refleja un deterioro en los principales indicadores laborales del país.
El aumento del desempleo no estuvo acompañado de mejoras en los niveles de actividad o empleo, lo que generó una mayor presión sobre el mercado laboral. La tasa de actividad se mantuvo en un 48,6% y la tasa de empleo en un 45,0%, sin variaciones significativas respecto a periodos anteriores. En total, aproximadamente 1,1 millones de personas se encontraban desempleadas en los 31 aglomerados urbanos encuestados.
Uno de los aspectos más preocupantes de esta situación es el impacto en los jóvenes, quienes fueron los más afectados por el deterioro del mercado laboral. En el segmento de 14 a 29 años, la tasa de desempleo registró aumentos significativos, especialmente en las mujeres. Por otro lado, los grupos de edad centrales mantuvieron niveles de desempleo relativamente estables.
En cuanto a la estructura del empleo, se observó que alrededor del 43% de los ocupados se encontraban en la informalidad, confirmando una característica estructural del mercado laboral argentino. Esta falta de cambios en la composición del empleo refleja un estancamiento en la calidad de los puestos de trabajo.
Un informe del Centro de Economía Política Argentina reveló que se perdieron casi 300.000 puestos de trabajo registrados en unidades productivas entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025, lo que representó una caída del 3,02%. Esta contracción del empleo formal también se reflejó en la reducción del número de empresas, lo que evidencia una situación preocupante en el tejido productivo del país.
A pesar de los datos alarmantes, el Ministro de Liberalización y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, defendió la evolución del mercado laboral argumentando que se crearon 400.000 puestos de trabajo en los últimos dos años, aunque la mayoría correspondían a modalidades independientes e informales. Esta tendencia hacia la precarización laboral plantea un desafío para el futuro del empleo en Argentina.
En resumen, el cierre de 2025 dejó al descubierto un panorama desfavorable en el mercado laboral argentino, con un aumento del desempleo, una mayor presión sobre el mercado de trabajo y un deterioro en la calidad de los empleos. Es fundamental tomar medidas urgentes para revertir esta tendencia y generar oportunidades laborales más estables y prósperas para todos los argentinos.








