La economía argentina sigue dando señales contradictorias, con avances en algunos sectores y retrocesos en otros. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) reveló un ligero aumento del 0,4% en el nivel de actividad económica, así como un crecimiento del 1,9% en comparación con enero de 2025, marcando el segundo mes consecutivo de incremento interanual. Sin embargo, mientras el gobierno de Javier Milei celebra el récord agrícola, sectores como la industria continúan luchando por levantar cabeza.
En el ámbito de la producción industrial, las cifras no son tan alentadoras. Según el Índice de Producción Industrial de la consultora OJF & Asociados, en febrero la producción industrial se contrajo un 7,9% respecto al mismo mes del año pasado, acumulando una caída del 5,5% en el primer bimestre del año. La medición desestacionalizada también registró una baja mensual del 2,7%.
La consultora señala que, si bien la actividad industrial mostró un aumento en enero, la caída en febrero deja un primer bimestre con un saldo ligeramente positivo. La comparación interanual refleja una fuerte caída del 7,9%, impulsada principalmente por retrocesos en maquinaria y equipo, así como en el sector alimenticio.
En cuanto al desempeño sectorial, se observan diferencias significativas. Mientras que alimentos, bebidas y tabaco registraron una caída del 9,6%, maquinaria y equipo sufrió una contracción del 23,9%. En contraste, metales comunes experimentó un aumento del 3,8%, impulsado por la producción de acero bruto. Por otro lado, minerales no metálicos presentó un descenso del 8,2%.
Por otro lado, el gobierno celebró el récord de exportaciones agroindustriales, destacando un aumento del 8% en las exportaciones en los primeros dos meses de 2026. El ministro de Economía, Luis Caputo, resaltó que Argentina exportó 18,5 millones de toneladas, generando ingresos por US$ 7.595 millones. Además, 169 productos incrementaron sus ventas externas, lo que augura un crecimiento para el país.
En resumen, la economía argentina enfrenta desafíos en diferentes sectores, con la industria luchando por recuperarse mientras que el sector agrícola muestra signos de fortalecimiento en las exportaciones. El camino hacia la recuperación económica sigue siendo incierto, pero es necesario seguir monitoreando de cerca la evolución de cada sector para tomar decisiones informadas y estratégicas.








