Escándalo en el Gobierno por presión en el INDEC
El Gobierno argentino se encuentra envuelto en un escándalo luego de que el ministro de Economía, Luis Caputo, reconociera públicamente que presionó para frenar el cambio de metodología del Instituto Nacional de Estadística y Censos, INDEC. Esta confesión se dio en el marco de la renuncia del titular del organismo, Marco Lavagna, quien estaba trabajando en la implementación de una nueva metodología.
Presión y resistencia al cambio
Según las declaraciones de Caputo a Radio Rivadavia, Marco Lavagna renunció debido a la resistencia del Gobierno a implementar la nueva metodología del INDEC. El ministro aseguró que él y el Presidente compartían la visión de que el cambio debía realizarse una vez que se consolidara la desinflación en el país. Por lo tanto, consideraron que no era necesario cambiar el índice en ese momento.
Reacciones y consecuencias
La renuncia de Marco Lavagna no pasó desapercibida en los medios de comunicación, sin embargo, el Gobierno optó por no realizar una rueda de prensa para abordar el tema. En su lugar, se comunicaron con un selecto grupo de periodistas para brindar explicaciones.
El nuevo director ejecutivo del INDEC será Pedro Líneas, quien asumirá la responsabilidad de liderar el organismo en medio de esta controversia. La nueva metodología del INDEC, que incluía una actualización de la canasta de consumo y un mayor peso de los servicios, podría impactar en la medición de la inflación en el país.
Desafíos y perspectivas
La decisión de postergar el cambio en el índice de precios ha generado debate entre los expertos. Algunos consideran que es fundamental actualizar el sistema para reflejar con mayor precisión la realidad económica del país, mientras que otros argumentan que es prudente esperar a que la desinflación se consolide.
En medio de estas controversias, el INDEC enfrenta el desafío de mejorar la confiabilidad de sus datos y adaptarse a las nuevas tendencias de consumo de la sociedad argentina. La Encuesta de Gasto de los Hogares será clave para la elaboración del nuevo índice de precios, que busca ofrecer una visión más precisa de la inflación en el país.
En conclusión, el escándalo en torno al INDEC pone de manifiesto las tensiones existentes entre el Gobierno y el organismo estadístico, así como los desafíos que enfrenta Argentina en materia de medición de la inflación. La transparencia y la independencia del INDEC serán clave para garantizar la confiabilidad de los datos económicos en el país.








