El Gobierno de Javier Milei avanza en la desregulación del mercado inmobiliario: flexibilización del corretaje y eliminación de barreras
En un nuevo paso hacia la desregulación de sectores clave de la economía argentina, el Gobierno de Javier Milei ha puesto en marcha una ambiciosa reforma que impactará directamente en el mercado inmobiliario. Con la intención de abrir el campo de acción a nuevos actores y reducir las barreras de entrada, el Ministerio de Desregulación, liderado por Federico Sturzenegger, ha anunciado cambios significativos en la figura del corredor inmobiliario.
La flexibilización de la función del corredor inmobiliario es uno de los puntos centrales de esta reforma. Según el borrador presentado, ahora tanto personas físicas como jurídicas podrán ejercer como corredores inmobiliarios, eliminando así la exigencia de un título universitario como requisito indispensable para ingresar al mercado. Esta medida busca abrir el mercado a nuevos actores y fomentar la competencia en un sector tradicionalmente controlado por las asociaciones de martilleros y corredores públicos.
Una de las principales novedades de esta reforma es la habilitación del ejercicio de la intermediación a través de plataformas digitales, portales web, aplicaciones móviles y cualquier entorno virtual. Esto supone un impulso significativo para los modelos inmobiliarios digitales que operan en una zona gris regulatoria, enfrentando conflictos con los colegios profesionales provinciales.
El objetivo final de esta reforma es claro: abrir el mercado y reducir las barreras de entrada que limitan la competencia. La eliminación de tarifas mínimas, pisos de tarifas y límites máximos de comisión permitirá que los honorarios estén sujetos exclusivamente al libre acuerdo entre las partes, fomentando así la transparencia y la libertad de contratación.
Sin embargo, esta reforma ha generado controversia en el sector inmobiliario. Mientras desde el Gobierno se argumenta que las regulaciones actuales funcionan como barreras de entrada corporativas, las asociaciones profesionales sostienen que la matrícula garantiza la formación, protege al consumidor y permite mecanismos disciplinarios y sancionadores.
En medio de este debate, la reforma toma como precedente un caso judicial que cuestionó las incompatibilidades absolutas impuestas a profesionales que deseaban ejercer como corredores inmobiliarios. La eliminación de estas restricciones permitirá que la intermediación pueda ejercerse simultáneamente con cualquier otra profesión o actividad jurídica.
En resumen, la reforma del mercado inmobiliario impulsada por el Gobierno de Javier Milei busca modernizar y dinamizar un sector clave de la economía argentina, eliminando barreras de entrada y fomentando la competencia. Aunque las opiniones están divididas, queda claro que este cambio tendrá un impacto significativo en el día a día de millones de argentinos que buscan alquilar, vender o comprar una propiedad.







