“El impacto del confinamiento ha sido muy elevado”, afirma un experto de Harvard

¿Es que el COVID ha vuelto? Hay 50.000 casos por día en Gran Bretaña, confinamiento en Rusia, en Letonia. Avanza en Holanda, en Polonia. ¿Qué le espera a Europa y el resto del mundo, que mayoritariamente no está vacunado?

Elvis García González, epidemiólogo de la Universidad de Harvard, profesor de salud pública y un especialista en accesibilidad de las vacunas que trabaja en un proyecto de investigación en Suiza, puede explicarlo.

García formó parte de Médicos sin Fronteras, donde elaboró estrategias para áreas endémicas como el Congo, la República Centro Africana contra la malaria, el cólera en Haití y también en Liberia.También viajó por las mismas razones a Afganistán, Pakistán, Amén y Darfur. Hoy estudia una vacuna contra el dengue.

-¿Por qué el COVID ha vuelto en este invierno Europeo con tanta fuerza?

-Realmente nunca se fue. Siempre ha estado ahí. Lo que ocurre, como ocurrió también el año pasado, es que cuando cambia el tiempo, empieza a hacer frío, la gente comienza a encerrarse en lugares, las cosas se complican una vez más. Sobre todo, cuando hemos visto que la vacunación- a pesar de ser bastante exitosa si se lleva a cabo- ha habido mucha gente que no ha querido vacunarse. Se ha llegado un punto de plato, donde a partir de entonces, la gente no se ha vacunado. Todo esto, junto con nuevas variantes, que siempre van apareciendo, hace que el virus no desaparezca por arte de magia. Así que es normal lo que está ocurriendo. Se esperaba y ahora hay que ver cómo lo gestionamos

“(El virus) nunca se fue. Siempre ha estado ahí. Lo que ocurre es que cuando cambia el tiempo, empieza a hacer frío, la gente comienza a encerrarse en lugares, las cosas se complican una vez más”

Elvís García

Epidemiólogo de la Universidad de Harvard

Una nueva ola diferente

-¿Se puede convertir en una pandemia como la del año pasado o las vacunas van a hacer una diferencia?

-Sí, claramente la vacuna está haciendo una diferencia. Si te fijas, aunque haya más casos, los fallecidos no aumentan demasiado. ¿Eso por qué? Porque las vacunas están haciendo su trabajo. Las vacunas no están diseñadas para proteger contra la infección. Las vacunas se diseñaron para proteger de los casos severos y los fallecimiento y eso es lo que están haciendo. Es verdad que cuanto más infecciones haya, pues más potencial habrá de que la gente más susceptible se enferme. Pero las vacunas están haciendo muy bien su trabajo. Así que por ese lado estamos muy bien protegidos. Creo que tengo un mensaje esperanzador: que la cosa no va a ser tan mala como el año pasado a estas alturas.

-¿Y qué efecto va a tener lo que llaman el booster, la tercera vacuna?

-Este es un tema que trae todo el mundo. No se entiende por qué, por un lado, tenemos a aquellos que quizás con unos mensajes un poco populistas, sostienen: “vamos por la tercera vacuna” y por otro lado, tenemos los mensajes un poco más específicos, que todavía no sabemos realmente la necesidad de la una tercera vacuna, de un booster.

-¿Por qué?

-Porque ese “booster” aporta quizás poca ventaja en cuanto a protección y si acaso aporta algo es para ese grupo más vulnerable, donde tenemos vacunas que protegen el 80 o 90 por ciento contra la enfermedad grave. Un refuerzo a lo mejor te va a subir unos puntos, que no aporta demasiado. Sin embargo tenemos muchos países que no tienen acceso a vacunas y nosotros nos estamos dando terceras vacunas. No tiene sentido.

-¿Qué habría que hacer?

-Lo que habría que hacer con ese booster es empezar a llevarlo a los países que no tienen vacunas o intentar seguir vacunando a aquellos que no se quieren vacunar. Porque, en el fondo, estas variantes que hacen que estas vacunas pierdan eficacia, surgen porque hay gente que no se está queriendo vacunar o gente que no tiene acceso a esa vacuna. Así que lo que hay que hacer con esas vacunas es realmente destinarlos a aquellos países que no tienen la oportunidad de vacunarse.

“Las vacunas no están diseñadas para proteger contra la infección. Las vacunas se diseñaron para proteger de los casos severos y los fallecimiento y eso es lo que están haciendo”

Los chicos y las embarazadas contagiados

-¿Por qué los chicos y las embarazadas son actualmente los más infectados? ¿A qué se debe, especialmente en Gran Bretaña?

-Esto son todo variables contextuales, probablemente, posiblemente no tenga nada que ver con el grupo poblacional al que pertenezcas de un punto de vista de protección de la vacuna. Pero tiene más que ver con el hecho de que la gente joven o los chicos jóvenes se relacionan más, salen más a bares o que las mujeres embarazadas a lo mejor han tenido miedo de vacunarse. Son estas circunstancias más bien contextuales, que hacen que en algunos grupos haya efectos mayores, haya más infectados. Pero no creo que tenga nada que ver con la vacunación en sí.

-¿Y qué rol juegan los no vacunados? En Francia hay un montón de gente que cada sábado se reúne, 200.000 al menos, que no se quieren vacunar.

-Francia es históricamente un país muy antivacunas. Tampoco es nada fuera de lo normal lo que está ocurriendo en Francia. Sí es un poco desafortunado el hecho de que los franceses no hayan entendido que esta vacuna protege de fallecimiento. Entonces el rol que tienen, pues es complicado de medirlo, porque hay muchas variables. Pero el hecho de que haya un ratio poblacional, del 30, 40 o 50 por ciento que no se ha querido vacunar, eso implica que va a haber más gente que va a transmitir el virus con más facilidad. Va a haber más gente que fallezca, no sé cuántos más. Es muy difícil medir estas cosas. Pero hay que tener en claro que cuanto más gente haya sin vacunar, más gente va a seguir falleciendo y más tiempo vamos a seguir percibiendo los efectos graves del virus.

No van a confinar en Gran Bretaña

-¿Y cómo explica que en Gran Bretaña hayan llegado a casi 50.000 casos y que el secretario de salud sugiera que pueden llegar a casi 100.000 casos diarios, sin confinamiento?

-Como el confinamiento, en general todas las medidas que se han tomado han sido para evitar el colapso hospitalario y para evitar el fallecimiento. Ha sido el ratio que se ha establecido para poner medida. Es decir, si la gente no se muere, si las vacunas hacen que apenas gente se muera, y hacen que haya menos gente en los hospitales, con lo que se puede seguir tratando a pacientes por otras patologías, entonces los gobiernos no van a cerrar. Porque van a decir: “Vamos a seguir conviviendo con esto”, que es lo que hay que hacer. Hay que acostumbrarse a convivir con esto, intentando que haya menos disrupciones posibles en nuestra vida cotidiana. Una de ellas va a ser que, aunque haya muchos casos, a no ser que haya muchos fallecimientos o los hospitales se colapsen, no va a volver a haber confinamiento seguro.

Elvis García. Foto: gentileza

Elvis García. Foto: gentileza

Aprender a vivir con el virus

-¿Usted cree que el confinamiento es una cuestión del pasado, a pesar de que los hospitales estén desbordados o haya muchos muertos?

-Claro, a no ser que sea ese caso que haya muchos muertos. En el día de hoy no podemos ya pensar que eso va a ocurrir. A no ser que llegue una variante muy nueva y que haga que las vacunas no funcionen. Yo creo que no deberíamos pensar en ese escenario. No parece que sea probable.

-¿Es posible?

-Sí, todo es posible. Así que lo más probable es que no vuelva a darse el caso de que los hospitales se vuelvan a colapsar. Todo podría ser pero no me pondría en ese caso.

Vuelos internacionales

-¿Y los vuelos internacionales? Durante mucho tiempo, la gente quedó confinada en cualquier lugar del mundo sin poder volver a su casa durante la pandemia. ¿Usted cree que ese aislamiento se puede volver a producir a causa de una nueva variante o de un desborde de los hospitales sobre el temor a nuevas infecciones?

-Una cosa es lo que se debería hacer y otra cosa es lo que va a ocurrir. Creo que sí, que algunos países van a ser muy drásticos en ese tema, sobre todo los países del sudeste Asiático, como han demostrado con aislamientos fuertes y han demostrado que no han tenido casos. Creo que van a seguir con esa dinámica, cerrando sus fronteras. No creo que sea necesario al día de hoy llegar a esos extremos. Si unas normas más básicas como se está haciendo ahora, que se está permitiendo a la gente que se ha vacunado viajar, haciendo test de otra manera, puede haber maneras.

“Tenemos muchos países que no tienen acceso a vacunas y nosotros nos estamos dando terceras vacunas. No tiene sentido”

Como ya no estamos en el caso de antes, que se había desbordado la epidemia y había un alto número de personas, como eso ya no ocurre, no hay que recurrir a esos casos tan extremos de seguir cerrando las fronteras. Porque las consecuencias de esto también son bastante graves para gente que ha quedado separada de sus familias, gente que no puede viajar porque te exigen unos requerimientos que son insostenibles. Entonces yo creo que hay que empezar a relajar un poco esas normas. Otra cosa es qué se vaya a hacer. Hay muchos gobiernos que no hacen tanto lo que los científicos recomiendan sino lo que ellos creen que les va a funcionar mejor respecto de sus votantes, ¿no?

-¿Cree que ante el confinamiento que hay en Rusia, en Letonia, con la situación agravándose en República Checa, en Polonia, Holanda, Gran Bretaña deberá ser la próxima en confinar?

-Yo no crea que confinar ahora mismo vaya a servir de nada. Creo que hay que reforzar las medidas, que la gente no pueda entrar en bares o restaurantes, lugares cerrados si no se ha vacunado. Exigir unos controles que ahora no se están llevando a cabo. Pero es una lástima volver atrás, cuando tenemos vacunas que han demostrado que funcionan. Hay que invertir en educación, en hacer que la gente entienda que hay que vacunarse. También en normas básicas del día a día, que es exigir los controles mínimos que sabemos que funcionan. Con eso no deberíamos tener problemas, no deberíamos volver al confinamiento.

“Hay que invertir en educación, en hacer que la gente entienda que hay que vacunarse. También en normas básicas del día a día, que es exigir los controles mínimos que sabemos que funcionan. Con eso no deberíamos tener problemas”

Efectos en la salud mental

-No confinan ni vuelven al home working en Gran Bretaña porque la economía no podría resistirlo. Es el caso de muchos otros países también, ¿no?

-Ni por la economía ni la sociedad en sí, el confinamiento es el último recurso. Es el recurso al que recurrimos cuando no hemos hecho las cosas bien, hay que evitar confinar. Porque hay muchas consecuencias del confinamiento. Sobre todo, poco a poco, irán saliendo estudios o se verá a largo plazo, los efectos del confinamiento en enfermedades mentales, el impacto en otras enfermedades que no ha podido ir al hospital porque está confinada. El impacto del confinamiento ha sido muy elevado, y hay que evitar hacerlo. La economía es un factor fundamental pero hay otros factores, factores también de salud nos dicen que no deberíamos confinar.

-¿Ya se conocen efectos en la salud mental?

-Hay unos índices que nos permiten evaluar el impacto a largo plazo en calidad de vida. Lo que llamamos “años de vida perdidos” por el impacto de una enfermedad al día de hoy. Así que, poco a poco, se sabrá más. Hasta ahora se sabe poco, pero estamos convencidos de que el impacto es más grave de lo que se piensa.

Muchos menos muertos

-¿Según su criterio científico, cuál va a ser la diferencia entre esta nueva epidemia, este avance del COVID y la del año pasado?

-La gran diferencia es que en esta nueva ola, la gente ya no se está muriendo tanto como se moría antes. Esa es la gran diferencia. Eso y los hospitales no están saturados como ante. Al menos en aquellos países donde se ha podido vacunar. Es eso lo que hace cambiar todo, es la gran diferencia. Es en lo que nos tenemos que enfocar. Por eso digo que es raro o sería raro que tuviéramos que confinarnos de nuevo porque no tiene mucho sentido.

-¿Y los hospitales pueden desbordarse porque también el personal está agotado y se va de sus trabajos?

-Eso ocurrió hasta cierto punto en el pasado. El personal ya no daba abasto. Creo yo que ahora la gente ha entrado en dinámicas más aceptables de trabajo, en ritmos más aceptables. Se conoce mucho mejor el virus y cómo tratarlo. Hay cada vez menos gente, que llega tan mal como llegaban antes, la situación hospitalaria es muchísimo mejor que un año atrás. Entonces yo no creo.

-¿Usted considera cuáles serán las medidas para adoptar y evitar una expansión del COVID?

-Las medidas son las mismas de las que ya llevo hablando hace mucho tiempo. La primera es intentar educar a la población para que entiendan que la…

Deberías leer:   Para la Agencia Europea del Medicamento, aún es "prematuro" pensar en adaptar vacunas a la nueva variante del coronavirus