El imparable avance del dólar aviva el temor a una nueva crisis financiera mundial

La subida imparable del dólar, que bate récord tras récord frente a muchas divisas, hace temer por el futuro de otras divisas y por una crisis de proporciones como la que se produjo en 1997.

Impulsado por la fuerte subida de tipos de interés por parte de la Reserva Federal (Fed, banco central), inmersa en su lucha contra la inflación En un contexto de auge económico, el dólar se fortalece y el valor de otras monedas se erosiona hasta límites inexplorados, como es el caso de la libra esterlina, la rupia india, la libra egipcia o el won surcoreano.

«Los movimientos son claramente extremos», resumió Brad Bechtel del banco de inversión Jefferies. «Y el dólar puede ir mucho más allá. Entonces podríamos estar en una situación desastrosa» para algunas monedas, agregó.

Los movimientos de los bancos centrales, como la Fed, para subir las tasas para luchar contra los aumentos de precios aún no han logrado mucho, como muestra la intervención cambiaria directa de Japón la semana pasada para apoyar al yen.


Un cartel frente a una oficina de cambio en Londres. En la semana pasada. Foto: AP

Muchos temen que suceda lo mismo con la intervención en el mercado del Banco de Inglaterra (BoE) el miércoles, por la suba de los intereses que pagan los bonos británicos, intervención que permitió que la libra recuperara algo de aliento.

El BoE anunció el miércoles una intervención de emergencia en el mercado de bonos británico, comprando deuda pública «para restablecer las condiciones normales» en un contexto de aumento muy fuerte en las tasas de interés de bonos británicos.

«Tenemos algunas dudas de que el plan del BoE sea la solución definitiva a la ansiedad que ha afectado a la libra y al mercado de bonos del Reino Unido bajo presión», comentó Patrick O’Hare de Briefing.com.

Muchos países emergentes también están en una mala posición.

La rupia paquistaní perdió el 29% de su valor frente al «greenback», uno de los apodos del dólar, y la libra egipcia, el 20%. Pakistán, Egipto, Sri Lanka y Bangladesh «sufren de una liquidez menos abundante a nivel mundial», resume Win Thin de BBH Investor Services.

El auge de las materias primas

Los precios altísimos del petróleo y los cereales, productos de los que estos países son grandes importadores, profundizaron su déficit comercial y aumentaron la inflación, dos venenos para sus monedas.

El fortalecimiento del dólar acentuó el fenómeno ya que muchas materias primas cotizan en moneda estadounidense y por lo tanto, cuando el dólar gana terreno, se encarecen.

«Estos países con fundamentos (económicos) más débiles seguramente serán los primeros en ser probados» en caso de que aumente la temperatura en el mercado de divisas, dijo Win Thin.

Billetes de dólares y libras libanesas, en una casa de cambio en Beirut.  Foto: REUTERS
Billetes de dólares y libras libanesas, en una casa de cambio en Beirut. Foto: REUTERS

En los casos de Taiwán, Tailandia y Corea del Sur, la política de covid-cero de China redujo sus exportaciones a ese mercado crucial, y la desaceleración económica amenaza su comercio.

Si bien son economías con más espaldas que las de sus vecinos, China y Japón contribuyeron en las últimas semanas a las turbulencias en el mercado cambiario. El yen japonés y el yuan chino cayeron recientemente a mínimos de 24 y 14 años, respectivamente.

Miedo a otra crisis

los El miedo a la desestabilización revive los recuerdos de la crisis asiática de 1997que fue provocado por la devaluación de la moneda tailandesa, el baht.

Como un dominó, le siguieron Malasia, Filipinas e Indonesia, aterrorizando a los inversores extranjeros que retiraron masivamente sus colocaciones, hasta el punto de empujar a varios países del continente a la recesión y a Corea del Sur al borde del default.

Para Erik Nielsen, de Wells Fargo, la diferencia notable con 1997 es que «no hay demasiadas paridades fijas (del tipo de cambio) hoy, al menos entre los grandes países emergentes».

En ese momento, el colapso del baht se debió, en parte, a su paridad con el dólar, un mecanismo que obligó a las autoridades a respaldarlo a riesgo de agotar sus reservas monetarias y dejar su moneda sin respaldo.

Líbano anunció el jueves una devaluación brutal de la libra libanesa. Ahora un dólar vale 15.000 libras, frente a las 1.507 de antes de esta decisión.

America latina

Los países latinoamericanos, por su parte, con Brasil y México a la cabeza, aumentar sucesivamente sus tipos de interés para combatir las subidas de precios.

En México, la tasa de referencia se ubica en 9.25% desde el jueves, cuando subió por undécima vez consecutiva, mientras que en Brasil el Banco Central detuvo el ciclo de alzas la semana pasada pero dejó su tasa de referencia en un alto 13,75%.

Solo Estados Unidos parece tener la oportunidad de cambiar la situación en el mercado de divisas.

Pero «con una inflación tan alta, la Fed ve un dólar fuerte como una bendición», señaló Christopher Vecchio de DailyFX. Eso «ayuda a separar la economía (estadounidense) de presiones inflacionarias adicionales», ya que el país paga más barato sus productos importados, reflexionó el analista.

Para Adam Button, de ForexLive, «la cuestión es hasta qué punto tienen que deteriorarse las cosas antes de que la Fed cambie de rumbo».

Fuente: AFP

CB

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