Reducción de la pobreza en Argentina: luces y sombras en la infancia
En un estudio reciente se reveló que, a pesar de la caída “pronunciada” de la pobreza en Argentina entre principios de 2024 y finales de 2025, la participación de los niños en la pobreza sigue siendo mayor que la indicada por el índice general. La pobreza infantil alcanza al 42,3% de la población, en comparación con el 28,2% en la medición general. Aunque más de un millón de niños lograron escapar de la pobreza en el último año, la situación sigue siendo preocupante.
Unicef Argentina define esta realidad como “frágil”, con un “núcleo duro de pobreza” que afecta al 25% de los niños. Además, el sinhogarismo ha aumentado, llegando al 10,4% para los niños y al 7,2% para la población general en el primer semestre de 2026. Este aumento se debe al impacto del crecimiento de los precios y la inflación.
A pesar de las mejoras, existen disparidades significativas dentro de la pobreza. Por ejemplo, tener un trabajo no garantiza salir de la pobreza, incluso en el caso de empleos formales. Según el estudio de Unicef, el 21,5% de la pobreza infantil se encuentra en hogares liderados por asalariados formales.
La Asignación Universal por Hijo (AUH) ha sido clave para mantener el nivel de pobreza infantil en Argentina. Sin embargo, se espera que la pobreza aumente en el segundo semestre de 2026 debido al sobrecalentamiento de la inflación.
En cuanto a la pobreza multidimensional, se está realizando un esfuerzo para medirla fuera de los términos monetarios, considerando otras privaciones como el acceso a salud, nutrición, educación y protección de derechos. Cuatro de cada 10 niños tienen al menos una privación no monetaria, lo que plantea la necesidad de una reducción más contundente de la pobreza.
Es importante destacar que, a pesar de las mejoras, existe un 25% de niños que son pobres por ingresos y no tienen acceso a ninguno de los derechos básicos, lo que indica una pobreza estructural que requiere una atención más significativa.
En conclusión, si bien se han logrado avances en la reducción de la pobreza en Argentina, especialmente en la infancia, es fundamental seguir implementando políticas efectivas para abordar las disparidades y garantizar que todos los niños tengan acceso a sus derechos básicos. La fragilidad de la situación actual y las proyecciones de aumento de la pobreza requieren una atención urgente por parte de las autoridades y la sociedad en su conjunto.








