En esta noticia sobre la industria pesquera argentina, se revela un crecimiento impresionante en 2025, con un aumento del 3,9% en valor y más de 523.000 toneladas exportadas al exterior. Sin embargo, detrás de estos números positivos se esconde una creciente preocupación debido a la «asimetría fiscal» que está poniendo en peligro la supervivencia de las flotas y plantas de procesamiento.
El informe de la Cámara de Armadores Pesqueros y Congeladores de Argentina destaca al calamar illex como el gran responsable de este crecimiento, con un aumento del 47,7% en valor exportado. Esta actuación explosiva ha inyectado 178 millones de dólares adicionales al complejo, contrarrestando la pérdida de 40.000 toneladas desembarcadas de gamba debido a conflictos sindicales.
A pesar de los buenos precios internacionales, con un incremento del 28,8% en el langostino entero, la industria pesquera argentina enfrenta desafíos significativos. Los tres principales destinos de exportación —China, España y Estados Unidos— representaron casi la mitad de las exportaciones en 2025, pero la competencia global y las retenciones a las exportaciones están generando preocupación en el sector.
La presión fiscal se ha convertido en un tema candente, con las cámaras que integran Intercámaras de la Industria Pesquera enviando un documento al Ministro de Economía, Luis Caputo, para destacar la contradicción en la política pública. Mientras otras industrias reciben beneficios y exenciones, la pesca sigue pagando derechos de exportación, lo que la coloca en una situación de desventaja frente a la competencia internacional.
La falta de margen de maniobra es otro desafío importante para la industria pesquera argentina, que depende en gran medida de las exportaciones. Con un consumo interno bajo y una estructura de costes en aumento, cualquier impuesto a la exportación tiene un impacto directo en la rentabilidad de las empresas. La eliminación de retenciones se presenta como una medida crucial para garantizar la viabilidad a largo plazo de la industria.
En resumen, la industria pesquera argentina enfrenta desafíos significativos a pesar de los buenos resultados en 2025. La presión fiscal y la falta de margen de maniobra están poniendo en peligro un sector clave para la economía del país. Es fundamental que el Gobierno tome medidas para apoyar a esta industria estratégica y asegurar su sostenibilidad a largo plazo.








