El Pentágono pide al personal que informe cualquier síntoma de misteriosas dolencias

“Vamos a resolverlo”, agregó.

Hay varias razones por las que Estados Unidos ha luchado por identificar quién y qué es responsable de los episodios. Los funcionarios han considerado que los servicios de inteligencia de varios países podrían estar involucrados, cada uno con diferentes motivos y equipos que causan las enfermedades, según algunos funcionarios estadounidenses.

Los funcionarios enfatizan que la posibilidad de múltiples adversarios sigue siendo solo una teoría, y que los funcionarios de inteligencia aún tienen que sacar conclusiones sólidas.

Pero la tecnología de vigilancia de la era de la Guerra Fría desarrollada por la Unión Soviética proliferó en otros países, cada uno de los cuales tiene equipos que podrían provocar síntomas similares a los de ataques anteriores.

En al menos algunos de los casos del síndrome de La Habana, la tecnología fue utilizada por GRU, la agencia de inteligencia militar de Rusia, para escuchar a escondidas pero no para herir deliberadamente, según algunos funcionarios estadounidenses. Pero otros episodios posteriores se parecen más a ataques deliberados del GRU, dijeron estos funcionarios.

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En otros casos, la inteligencia rusa puede no estar involucrada en absoluto, más allá de haber compartido la tecnología. Algunas agencias de inteligencia pueden haber utilizado tecnología de vigilancia basada en microondas defectuosa o mal calibrada y haber herido inadvertidamente a los funcionarios estadounidenses a los que estaban espiando.

El primer grupo de casos ocurrió en la Embajada de Estados Unidos en La Habana en 2016 y 2017. El siguiente grupo ocurrió en puestos diplomáticos en China, un país donde habría sido difícil para la inteligencia rusa operar, según funcionarios informados sobre la inteligencia.

Desde entonces, los funcionarios han rastreado casos en Europa y Asia.

El representante Adam B. Schiff, demócrata de California y presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, dijo en una entrevista este verano que varios países podrían estar involucrados y que era fundamental no descartar varias explicaciones.