El regaño a Marcelo | El Heraldo de México

Marcelo Ebrard, también conocido como el marcelo carnales uno de los políticos más experimentados, preparados y eficientes de la administración que encabeza López Obrador, Ha ocupado innumerables cargos a lo largo de su vida, desde diputado federal hasta secretario de Relaciones Exteriores, pasando por ser jefe de gobierno en el entonces Distrito Federal.

Estudió Relaciones Internacionales en el Colegio de México, donde se graduó en 1984, para posteriormente estudiar su especialidad en administración pública en París, Francia.

Además de su sólida preparación académica, es un político experimentado, eso sí, esa carrera que no se estudia en las universidades, no se enseña en las aulas, No se obtiene matriculándose en maestrías o doctorados, se aprende caminando por la administración pública.

En 2006 asumió el cargo de jefe de Gobierno del Distrito Federal, el único en terminar el tiempo completo de la administración (2006-2012). En la encuesta que el Partido de la Revolución Democrática (PRD) realizó en su momento para definir a su candidato a la presidencia de la República, no salió favorecido.

En su momento, se dijo que los resultados de la “encuesta” solo lo favorecieron en dos de las cinco preguntas que contiene. Sin embargo, fue señalado como el gran triunfador, ya que, de ganar Andrés Manuel, se colocaría como candidato natural a un importante Secretario de Estado; si perdiera, como lo hizo, aún se habría ganado la simpatía y el apoyo de López Obrador.

Ebrard se consolidó como un político de altas miras, se sometió a un método que nunca ha sido muy claro y transparente,
También se posicionó como candidato natural a la presidencia.

López Obrador perdió en 2006, y mientras recorría el país como «presidente legítimo», Marcelo fue imponiendo su estilo y agenda en la ciudad.

Marcelo fortaleció la relación con las clases medias y logró revertir la degradación con el poder empresarial, en una relación muy dañada desde el plantón de Reforma.

El día que el actual canciller aceptó su derrota frente a Andrés Manuel López Obrador en la designación del candidato presidencial, pronunció un discurso en el que dejó en claro su papel de mediador y conciliador dentro de su partido, argumentando coherencia y visión de futuro.

Será por eso que hoy Marcelo Ebrard y sus seguidores dudan del piso parejo, pues en Morena lo que se observa es una pugna de poder por imponer a su candidato para 2024, que ya sabemos, será quien designe al Presidente de la República.

No solo se queja Marcelo, sino también el senador Ricardo Monreal, quien renunció a participar en la elección de los asesores de Morena argumentando que el resultado ya estaba prefigurado. El propio Gerardo Fernández Noroña, candidato del Partido Laborista a la presidencia, ha exigido que su presidente “compañero” no intervenga a favor de ningún candidato, es decir, que no meta las manos en la elección.

Por lo que parece injustificada la “regañina” de la canciller, ya que todos sabemos que no serán urnas abiertas e independientes,
transparente y menos comprobable, por lo que no habrá igualdad para todas las «botellas» como las llama el presidente, y por supuesto que habrá gran cosa. O al menos eso es lo que parece hoy.

POR EDUARDO MACÍAS GARRIDO

[email protected]
@eduardo84888581

MAAZ

Continuar leyendo: El regaño a Marcelo | El Heraldo de México