Elizabeth Warren, la demócrata que pierde cada vez más terreno frente a Sanders y Biden

Elizabeth Warren, la demócrata que pierde cada vez más terreno frente a Sanders y Biden


En su momento, el expresidente Richard Nixon también perdió en su Estado natal, California, a manos de Ronald Reagan. Cierto es que Elizabeth Warren nació en Oklahoma, pero es senadora por Massachusetts y ese es por definición su feudo. En una noche muy mala para la mujer que aspiraba a la nominación demócrata, no solo perdió las primarias en su distrito, sino que quedó en un humillante tercer lugar.

El futuro de la campaña presidencial de la política pende de un hilo tras no obtener ningún primer ni segundo lugar en la gran noche de las primarias demócratas este supermartes. Warren optó por el silencio y se retiró sin hacer declaraciones. Este miércoles, el día después, será clave para su campaña. La gran dama de la izquierda norteamericana se quedó de repente sin un propósito y todo apunta a que el descalabro sufrido hasta ahora forzará su retirada. La pérdida de Massachusetts fue el final de una mala racha de resultados mediocres mantenida en las cuatro primeras citas con las urnas.

La pésima performance resulta difícil de asimilar después de que la senadora viviera durante meses eso que los estadounidenses llaman momentum, un tiempo de impulso, en el que un empujón en las encuestas se combina con una ola de atención mediática y la pérdida de fuelle de los rivales. Situada en el ala izquierda del partido, Warren comenzó la carrera muy rezagada respecto a Joe Biden y Bernie Sanders, pero su campaña creció y creció.

Los partidarios de Elizabeth Warren, en un acto de campaña. (Foto: AFP/Seth Herald)
Los partidarios de Elizabeth Warren, en un acto de campaña. (Foto: AFP/Seth Herald)

Por el momento, el consejo editorial de The New York Times perdió su apuesta por Warren. El periódico estadounidense respaldó en enero a dos aspirantes que el rotativo esperaba que ganasen las primarias: Warren y la senadora por Minnesota, Amy Klobuchar. “La competencia en las primarias demócratas a menudo se retrata como una pelea entre moderados y progresistas, pero la similitud de sus plataformas en temas fundamentales es sorprendente”, publicó el diario. El apoyo queda ahora abierto de nuevo y huérfano de candidato.

Warren se diferenciaba de la lista de candidatos de su mismo partido por la amplia variedad de su programa: propuestas para redefinir la economía, un plan para luchar contra la epidemia de opiáceos, la imposición de una tasa a los que ella denomina “ultramillonarios”, un plan para terminar con la deuda de Puerto Rico, medidas para reducir la influencia de las grandes corporaciones sobre el Pentágono, garantizar el acceso al aborto, ayudas para terminar con las deudas que ahogan a los universitarios, un plan para promover la economía verde, cambios en la ley para que un presidente pueda ser imputado. Sus propuestas eran tantas que se convirtieron en un eslogan de las camisetas que se vendían en su web: “Warren tiene un plan para eso”.

La senadora nunca tuvo sueños, sino proyectos. Esos que provienen de no haber recorrido en una perfecta línea recta el camino que la llevó desde su Oklahoma natal hasta el Capitolio, al que llegó en 2008 de la mano de la peor crisis financiera desde la Gran Depresión. Entonces fue seleccionada para formar parte del panel que supervisó el rescate de la banca y creó un nuevo marco regulatorio. Asesoró a la Administración de Obama y creó la Oficina de Protección del Consumidor Financiero. En 2013, se convirtió en senadora por Massachusetts y, a la vez, en un referente para el ala izquierda del partido. En 2016 optó por dejar competir solos a Hillary Clinton y Bernie Sanders a pesar de que eran muchas las voces que le pedían que también lo hiciera. Su momento era 2020 y se lanzó a conquistarlo. Hasta que terminaron los mítines y los debates y empezaron a sumarse votos que le dieron la espalda.

Acerca de

Pilar Benegas es una reconocida periodista con amplia experiencia en importantes medios de USA, como LaOpinion, Miami News, The Washington Post, entre otros. Es editora en jefe de Es de Latino desde 2019.