“En Cuba ganaron los halcones del gobierno”, denuncia el organizador de la protesta prohibida por el régimen

En conversación con RFI, el dramaturgo cubano Yunior García, impulsor de la marcha opositora del 15 de noviembre, niega al gobierno cubano, que lo acusa de tener vínculos con Washington y que prohibió su iniciativa. Desde una nueva plataforma cívica, García llama a resolver la crisis social, política y económica de la isla a través de soluciones democráticas.

Tras las protestas de cientos de artistas que, en noviembre de 2020, pidieron más libertad de expresión, y las manifestaciones espontáneas masivas y sin precedentes de julio de 2021, la sociedad civil mantiene presión sobre el gobierno cubano.

Un grupo que aglutina a artistas y opositores en la plataforma Archipiélago, liderado por el dramaturgo García y que aglutina a personas de “izquierda, derecha y centro”, aclara, convocó a una protesta en varias provincias de la isla caribeña para el 15 de noviembre. , invocando el derecho constitucional a manifestarse. Las autoridades, sin embargo, anunciaron que esta iniciativa es “ilegal” y prohibieron las marchas.

RFI habló con García en La Habana.

El rival cubano Yunior García. Foto: EFE

Cuba sin servicio de internet móvil y protestas contra el gobierno que atraviesa su peor crisis económica y de salud

-Este martes, el gobierno cubano calificó de “ilegal” su proyecto de marcha cívica y pacífica, y lo considera una provocación. ¿Mantienes la convocatoria para marchar el 15 de noviembre?

-No puedo tomar decisiones solo. Somos un equipo, tenemos que unirnos. Pero, lamentablemente, ninguno de los miembros tiene Internet. Nos han cortado Internet a todos. Incluso han cortado mi teléfono fijo en casa. Y hay una de las moderadoras de la plataforma Archipiélago (NDR: Daniela Rojo) que está detenida, no sabemos cuál es su situación en este momento. Una vez que tomemos una decisión por consenso, la daremos a conocer. Lo único que puedo anticipar es que manifestarse no es solo un derecho humano, es un derecho constitucional. El gobierno cubano incluso ha hecho quedar mal al presidente de la Corte Suprema, quien había dicho que alguien que violó uno de estos derechos que están en la Constitución cometió un delito. Bueno, consideramos entonces que el Estado cubano ha cometido un delito contra sus ciudadanos y vamos a seguir defendiendo nuestros derechos.

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-¿Qué opinas de la respuesta del gobierno cubano?

-No nos sorprende en absoluto. Inicialmente la marcha era para el 20 de noviembre. Ellos (NDR: autoridades cubanas) declararon ese día “día nacional de la defensa”, militarizando todo el país. No nos pareció sensato seguir cumpliendo esa fecha porque no queremos ningún tipo de enfrentamiento entre cubanos y decidimos adelantarlo al 15 de noviembre. Y ahora respondiendo oficialmente que no, que ni ese día no podemos marchar, ellos han demostrado que ganó el sector de poder más conservador y radical. Sabemos que hubo discusiones, peleas. Y en esa discusión han ganado los halcones. Esta respuesta oficial muestra que no existe ni un mínimo espacio cívico legal para que los cubanos expresen, a través de este tipo de iniciativas cívicas, sus propuestas de participar de la realidad del país.

-En respuesta a su solicitud de autorización para la manifestación del 15 de noviembre, las autoridades argumentan que usted y los demás promotores de la marcha tienen vínculos con “organizaciones o agencias subversivas financiadas por el gobierno de Estados Unidos”, con la intención de “promover un cambio. del sistema político en Cuba ”¿Qué les respondes?

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-Son las mismas viejas excusas. Es difamación y manipulación. También dicen que soy un mercenario, que recibo orientación de la CIA. No pueden probar eso porque es falso. Las cartas que se entregaron en cada territorio (para solicitar autorización para marchar) fueron firmadas por ciudadanos en pleno goce de sus derechos constitucionales. Cuando se convocó la convocatoria, a nadie se le preguntó cuál era su ideología. Las autoridades han recurrido a la mentira habitual para intentar engañar no solo a los ciudadanos cubanos, sino también a la comunidad internacional. Es cierto que puede haber intenciones espurias, pero en este caso es falso. Yo mismo, que estoy a cargo de esta iniciativa desde el Archipiélago, no he tenido con nadie. El Embajador de los Estados Unidos (NDR: Encargado de Negocios de los Estados Unidos en Cuba) me invitó a hablar y decidimos posponer esta reunión porque no queríamos estar vinculados en absoluto a esta iniciativa. Y la única vez que hablé con el embajador, el único tema del que hablamos fue el embargo. Porque en mi caso personal estoy en contra de las sanciones que afectan directamente a las familias cubanas.

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-¿Cuáles fueron las razones de la marcha del 15 de noviembre?

-El primer motivo fue una marcha contra la violencia. Sobre todo, contra la violencia que se generó el 11 de julio. El presidente dio la orden de luchar, sacaron a los paramilitares a la calle armados con palos y piedras para golpear a los ciudadanos que se manifestaban. Ese día hubo violencia, sin embargo, solo los que se manifestaban contra el gobierno fueron detenidos en la cárcel. Los partidarios del gobierno que también arrojaron piedras, por el contrario, han salido como héroes en la televisión nacional.

En segundo lugar, fue una marcha para liberar a los presos políticos.

En tercer lugar, para que se respeten todos los derechos de todos los cubanos, no solo de los que vivimos en la isla, sino también de los que vivimos en el exilio y que prácticamente han sido expulsados ​​de su patria.

Y lo último es que se resuelvan nuestros conflictos, que esta crisis política, económica y social se resuelva por medios democráticos y pacíficos, no por la fuerza. Es decir, a través de un diálogo honesto y transformador, a través de un plebiscito, un referéndum, a través de cualquier medio que no implique derramamiento de sangre y que no implique violencia.

Fuente: RFI

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