En esta noticia se revela una alerta preocupante para el economista Javier Milei: la inflación de alimentos ha registrado un aumento del 2,5% a principios de febrero, marcando un récord en el último año. Este dato, sumado a la suspensión de la nueva fórmula para medir la inflación y la renuncia de Marco Lavagna como director del INDEC, ha desatado un intenso debate sobre la manera de calcular adecuadamente el avance de los precios en Argentina.
La decisión del Gobierno de revertir el nuevo mecanismo de actualización de la canasta del Índice de Precios al Consumidor (IPC) ha generado controversia, ya que se esperaba que reflejara un mayor peso de los servicios en comparación con los bienes de consumo. Esto resulta especialmente relevante debido a los incrementos programados de tarifas de electricidad y gas para este trimestre, junto con ajustes en los precios del transporte.
En medio de este escenario, el comportamiento de los precios de alimentos y bebidas en los primeros días de febrero ha encendido las alarmas en la Casa Rosada. Según un informe de la consultora LCG, se ha registrado un aumento del 2,5% en los sectores alimentarios, provocando una aceleración significativa después de semanas con variaciones más moderadas. Este incremento, que no se veía desde marzo de 2025, ha llevado a que la inflación promedio en las últimas cuatro semanas se sitúe en un 1,6% mensual.
Analizando por productos, se destaca que más del 75% del aumento semanal se concentró en bebidas y productos para hornear, con incrementos superiores al 5% en ambas categorías. En particular, las bebidas e infusiones para consumir en casa lideraron el ranking de subidas con un aumento del 7,3%, mientras que los productos de panadería, cereales y pastas subieron un 6%.
A pesar de estos aumentos, algunos rubros como las verduras, las carnes y los aceites han superado la inflación promedio en las últimas cuatro semanas. Sin embargo, las bebidas han actuado como atenuante en los aumentos promedio mensuales de carnes y verduras, lo que sugiere una cierta estabilización en medio de la escalada de precios.
En resumen, la situación actual refleja la complejidad y la volatilidad de la economía argentina, con un escenario inflacionario que presenta desafíos significativos para el Gobierno y los analistas económicos. Es fundamental seguir de cerca la evolución de los precios en los próximos meses y buscar soluciones efectivas para contener esta espiral alcista que afecta directamente a la población.








