El Gobierno en aprietos: crisis económica y tensiones políticas
En medio de una semana agitada en el ámbito empresarial y político, se han desatado una serie de reuniones confidenciales en el Ministerio de Economía y la Casa Rosada que han dejado al descubierto las preocupaciones y tensiones que rodean al panorama económico actual. Los ejecutivos, satisfechos con los avances en la reforma laboral y la recuperación de las reservas, expresan un temor palpable en relación al nivel de consumo en el país.
Según declaraciones de directivos de reconocidas instituciones, existe un consenso en que se necesita una intervención urgente para estimular el consumo y reactivar la economía. «Si no ponen sus manos en el autobús, esto no funcionará. No hay forma de evitarlo», afirmó un directivo mientras abandonaba la reunión en la calle Balcarce. Otro director general lamentó la falta de medidas concretas, señalando que «por ahora nada» se ha hecho al respecto.
En medio de este escenario, se rumorea que el Gobierno tiene medidas «listas sobre la mesa» que incluyen una reducción de la tasa de interés para combatir la inflación y acciones «antidumping» dirigidas hacia China. Sin embargo, las tensiones internas y las presiones de distintos sectores dificultan la implementación de estas medidas, lo que genera incertidumbre en el ambiente empresarial.
Por otro lado, la polémica renuncia de Marco Lavagna al INDEC y el freno al nuevo sistema de medición de la inflación han generado preocupaciones adicionales. Aunque se habla de una posible actualización del sistema al estilo español, que ajustaría la cesta de bienes y servicios utilizados para calcular el IPC, aún no hay una fecha definida para su implementación.
En el ámbito político, el distanciamiento entre figuras clave como Patricia Bullrich y Guillermo Francos ha llamado la atención en los círculos políticos y empresariales. Mientras tanto, en la Ciudad, las tensiones entre los libertarios y el PRO se intensifican, con LLA presentando una agenda ambiciosa para destronar al macrismo en su bastión histórico.
En medio de este panorama incierto, se espera con expectación el discurso del jefe de Gobierno para la apertura de sesiones, que se centrará en temas como seguridad, orden en las calles y reducción de impuestos para los vecinos. La incertidumbre y las tensiones políticas y económicas parecen estar lejos de resolverse, dejando a todos atados al anuncio de futuras medidas y decisiones que marcarán el rumbo del país en los próximos meses.








