Las gigantes mineras del mundo ya conocían los abundantes recursos y reservas minerales que tiene la Argentina. Pero no era suficiente para tomar masivamente la decisión más difícil: invertir. Ahora, las compañías encontraron en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) la oportunidad para desarrollar sus proyectos en condiciones casi ideales, muchos de esos proyectos que estuvieron dormidos por décadas.
A la par, para el Gobierno, que literalmente busca dólares debajo de las piedras y en este caso puede encontrarlos allí mismo rompiéndolas, la minería es ese manantial de divisas al alcance de la mano.
Sin embargo, con toda la energía que la minería le pone a este régimen, a poco más de un año de su vigencia – arrancó el 24 de agosto de 2024 como parte de la «Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos» (27.742)-, solo dos proyectos del sector lograron ingresar. Esas dos inversiones aprobadas suman casi US$ 3000 millones y ya se materializaron.
Las empresas afortunadas hasta ahora son Rio Tinto y Galan, con proyectos de litio ya dentro del RIGI pero con perfiles muy distintos. Rio Tinto es un gigante de la minería mundial con una valuación bursátil de más de US$ 113.000 millones y ahora, tras la compra de Arcadium por US$ 6700 millones, se transformó en el mayor productor de ese mineral en la Argentina, sumando los proyectos de ambas compañías bajo el paraguas de Rio Tinto Lithium.
Galan, en cambio, es una junior con una valuación en el mercado que no supera los US$ 100 millones. De la mano de su cofundador y CEO Juan Pablo Vargas de la Vega, se desmarcó de la tradicional metodología de las compañías de su tamaño y no vendió el proyecto a una multi grande para que lo desarrolle y opere. Buscó financiamiento y logró entrar al RIGI con su proyecto Hombre Muerto Oeste (HMW), una aprobación difundida por el ministro de Economía Luis ‘Toto’ Caputo en el mismo posteo en ‘X’ en el que el funcionario advirtió que se le rechazaba el ingreso al régimen al gigante chino Ganfeng para su proyecto argentino Mariana.
Tras ese traspié, el gigante del litio global -que lleva invertidos US$ 2500 millones en Argentina y prevé superar los US$ 5000 millones en los próximos años, no se dio por vencido. Intentará ingresar al RIGI con otros proyectos.
La compañía firmó una alianza estratégica con Lithium Argentina para avanzar en los proyectos Pozuelos-Pastos Grandes, Pastos Grandes y Sal de la Puna en Salta, que pasarán a formar un solo proyecto unificado. El plan implica más de US$ 2000 millones de inversión y se espera la publicación de los estudios de factibilidad a fin de año para los tres proyectos de litio, para sumarlos a una presentación que les permita ingresar al RIGI en el primer semestre de 2026.
Galan y Rio Tinto son los dos afortunados hasta ahora pero hay muchas otras compañías en búsqueda del RIGI. Los proyectos que ya llevan tiempo esperando el visto bueno empiezan la cuenta regresiva con más ansiedad, lo mismo que los que preparan contrarreloj sus presentaciones -ante un comité evaluador exigente e insistente en la suma de datos y correcciones-, intentando llegar antes de la fecha límite. Incluso hay otros que apenas ven el punto de largada a lo lejos, pero tienen la esperanza de la prórroga del RIGI hasta 2027 que el presidente Javier Milei puede resolver sin complicaciones políticas.
Es que realmente el RIGI brilla más que el oro para los mineros. Los beneficios del régimen son determinantes para la viabilidad de los proyectos. No solo las ventajas fiscales como la alícuota reducida del 25% en el Impuesto a las Ganancias, la amortización acelerada de bienes y la exención de derechos de importación para bienes de capital, sino la determinación de estabilidad normativa por 30 años es fundamental. Previsibilidad, la palabra que hace décadas se escucha en todos los reclamos empresariales de la Argentina.
En ese contexto, la confianza en el RIGI hizo que los proyectos aprobados pisaran el acelerador. Rio Tinto fue el primer beneficiado minero en ubicarse bajo el paraguas del RIGI y acaba de obtener el visto bueno para su declaración de impacto ambiental, con lo que empieza a producir litio en Rincon, el proyecto salteño que entró al régimen con una inversión comprometida de US$ 2700 millones.
Galan, el segundo en entrar a los beneficios fiscales ya oficializado en el Boletín Oficial, anunció recientemente que sumará una inversión de 10 millones de dólares canadienses del Clean Elements Fund para finalizar la construcción de la Fase 1 en Hombre Muerto Oeste (HMW), con una primera producción programada para la primera mitad de 2026. Ese proyecto de litio en Catamarca entró al RIGI con una inversión comprometida de US$ 217 millones.
Más allá de estos dos proyectos aprobados hasta ahora, dentro del RIGI hay muchos otros en estudio. Hasta ahora son ocho los planes mineros presentados y en revisión, pasando por el Comité Evaluador de Proyectos RIGI, integrado por más de 15 funcionarios.
En resumen, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones está mostrando ser una oportunidad única para la minería en Argentina, atrayendo a grandes compañías y generando un impulso en la inversión en el sector. Con la esperanza de más proyectos ingresando al RIGI en el futuro, el panorama para la minería en el país se presenta prometedor. El Gobierno argentino está trabajando en la aprobación de grandes proyectos mineros de cobre que podrían atraer inversiones extranjeras significativas al país. Entre los proyectos que se encuentran en proceso de aprobación se encuentran Los Azules y El Pachón, ambos ubicados en la provincia de San Juan. Estos proyectos representan inversiones millonarias que podrían impulsar la economía argentina y crear empleo en la región.
Los Azules, un proyecto de la firma canadiense McEwen Cooper, ha invertido más de US$ 300 millones en el desarrollo de la mina. La empresa tiene fondos comprometidos por US$ 1000 millones y está en conversaciones con empresas de Asia y Europa interesadas en entrar en el proyecto. Se espera que Los Azules comience a producir en 2029 y alcance una producción de entre 180.000 y 200.000 toneladas de cobre en 2030.
Por otro lado, El Pachón y Agua Rica, ambos proyectos de la empresa suiza Glencore, también están en proceso de aprobación. Glencore ha presentado solicitudes para invertir US$ 4000 millones en Agua Rica y US$ 9500 millones en El Pachón. Estos proyectos son de gran escala y podrían convertirse en importantes productores de cobre, oro, plata y molibdeno en la región.
La inversión de Glencore en Argentina es crucial tanto para la empresa como para el país. El CEO global de Glencore, Gary Nagle, se reunió con el presidente de Argentina para anunciar formalmente la inversión. Nagle elogió al gobierno argentino por la implementación del RIGI, un marco normativo que ha atraído importantes inversiones extranjeras al país.
Con la aprobación de estos proyectos, se espera que la producción de cobre en Argentina alcance cerca de 1 millón de toneladas anuales en 10 a 15 años. Esto representaría un importante impulso para la economía argentina y podría generar exportaciones por más de US$ 20.000 millones al año.
Otros proyectos como Altar, ubicado a unos 50 kilómetros de Los Azules y El Pachón, también buscan entrar en el RIGI y contribuir al desarrollo minero del país. A pesar de los desafíos de infraestructura en zonas remotas, la accesibilidad al financiamiento para estos proyectos parece estar en camino.
En resumen, la aprobación de estos proyectos mineros de cobre podría significar un gran impulso para la economía argentina y la creación de empleo en la región. Se espera que estos proyectos contribuyan significativamente a la producción y exportación de cobre en Argentina en los próximos años. Los grandes inversores del mundo están apostando muy fuerte a los cambios que ha mostrado la Argentina en el sector minero. En este sentido, varios proyectos de minería han despertado el interés de empresas internacionales que buscan ingresar al Régimen de Incentivos para la Generación y Aprovechamiento de Energías Renovables (RIGI) en el país.
Uno de los proyectos más destacados es el de Altar, que se encuentra en una etapa avanzada de desarrollo. Con una inversión de aproximadamente US$ 220 millones en los últimos 20 años y casi 200.000 metros perforados, Altar está en camino de presentar su propuesta para ingresar al RIGI a principios de 2026. Por su parte, Vicuña, un proyecto de BHP y Lundin que incluye Josemaría y Filo del Sol, también está acelerando sus planes para presentarse antes de diciembre con una inversión que superaría los US$ 17.000 millones.
En el sector del oro, Barrick Mining ha presentado un proyecto para aumentar la capacidad de producción de la mina Veladero, con una inversión de US$ 400 millones. Veladero, el principal exportador de oro del país, proyecta ampliar su capacidad productiva y generar exportaciones por unos US$ 3800 millones adicionales, además de regalías provinciales por US$ 200 millones. Otro proyecto en estudio dentro del RIGI es Gualcamayo, que contempla una inversión de US$ 665 millones y la producción de 120.000 onzas de oro y plata anuales.
En el sector del litio, Rio Tinto ha presentado un plan para Sal de Vida, un proyecto en el Salar del Hombre Muerto con una inversión total de US$ 638 millones. La vida útil estimada de Sal De Vida es de 40 años y se espera una producción de 15.000 toneladas por año de carbonato de litio equivalente. Además, Fenix, un proyecto de expansión en el Salar del Hombre Muerto, aspira a ingresar al RIGI con una inversión de US$ 531 millones.
Por último, la empresa surcoreana Posco ha presentado el proyecto Sal de Oro, que busca construir una planta integrada para la producción de litio con una inversión de US$ 633 millones. Se proyecta alcanzar una producción de 50.000 toneladas anuales a partir de 2026. Además, la francesa Eramet se prepara para presentar su proyecto de expansión en San Antonio de los Cobres, Salta, con fuertes inversiones en el país.
En resumen, la Argentina se ha convertido en un destino atractivo para los grandes inversores del mundo en el sector minero, con proyectos ambiciosos y una proyección de crecimiento significativa en los próximos años. La apuesta por el desarrollo de la minería en el país está generando un impacto positivo en la economía y en la generación de empleo, consolidando a la Argentina como un jugador clave en el mercado mundial de minerales.
¿Eramet duplicará su producción en Sudamérica?
El Ceo de Eramine Sudamérica, Alejandro Moro, ha sorprendido a la industria minera al anunciar sus planes de expansión que podrían revolucionar el mercado. Desde el año pasado, Moro había adelantado que Eramet contaba con el RIGI para duplicar la producción de su planta actual, con una inversión estimada entre US$ 800 y U$S 1000 millones.
40 proyectos en exploración: ¿quedarán afuera del RIGI?
La lista de proyectos en exploración inicial o avanzada en la región es extensa, con al menos 40 iniciativas que buscan viabilidad económica. Sin embargo, la incertidumbre recae en si estos proyectos podrán formar parte del RIGI, incluso si se extiende hasta 2027. Los tiempos necesarios para definir el tipo de extracción y la inversión requerida podrían dejar fuera a muchos de ellos.
La noticia de la posible duplicación de la producción de Eramet ha generado gran expectativa en la industria minera sudamericana. Con una inversión tan significativa, se espera un impacto considerable en el mercado y en la economía regional. La expansión de la planta actual podría significar un aumento en la producción de minerales clave para la industria, lo que podría beneficiar a toda la cadena de suministro.
Por otro lado, la incertidumbre en torno a la inclusión de los proyectos en exploración en el RIGI plantea un desafío para las empresas mineras de la región. Aquellas que logren cumplir con los requisitos necesarios para formar parte de este régimen podrán acceder a importantes beneficios y apoyos para su desarrollo. Sin embargo, aquellas que queden fuera deberán replantear sus estrategias y buscar alternativas para financiar sus operaciones.
En este contexto de cambios y oportunidades, es fundamental que las empresas mineras de Sudamérica estén atentas a las nuevas regulaciones y a las tendencias del mercado. La competencia por formar parte del RIGI será intensa, y solo aquellas que demuestren su compromiso con la sostenibilidad y la eficiencia podrán destacarse.
En resumen, la noticia de la posible duplicación de la producción de Eramet en Sudamérica y la incertidumbre en torno a la inclusión de los proyectos en exploración en el RIGI han generado un clima de expectativa e incertidumbre en la industria minera de la región. Es momento de estar atentos a los cambios y de prepararse para enfrentar los desafíos que se avecinan en el sector.







