En esta noticia, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las empresas de ómnibus del Gran Buenos Aires han llegado a un acuerdo que apunta directamente al Gobierno. La situación económica crítica sin precedentes ha llevado a las empresas a dividir los salarios y la mitad del bono en pagos parciales, lo que ha generado una fuerte reacción por parte del sindicato UTA, que amenaza con paralizar completamente el servicio.
Las cámaras empresariales han comunicado al secretario Julio Cordero sobre el desajuste en su estructura de gastos y su incapacidad para cumplir con los compromisos salariales en su totalidad y en los tiempos reglamentarios. Representantes de AAETA, CEAP, CETUBA, CEUTUPBA y CTPBA han señalado que muchas empresas asociadas están al borde de la parálisis operativa debido a los ingresos insuficientes, costos crecientes, distorsiones tarifarias y falta de actualización de los fondos compensatorios.
Ante esta situación, las empresas han presentado un plan de pago escalonado para los sueldos de noviembre y la segunda cuota del SAC. Los salarios correspondientes al mes de noviembre de 2025 se pagarán en dos pagos consecutivos, finalizando en un plazo máximo de dos meses, según el flujo financiero disponible. El Segundo Salario Anual Complementario (SAC) se pagará en seis cuotas consecutivas debido a la imposibilidad de afrontar su pago íntegro e inmediato.
La UTA ha advertido que esta decisión podría llevar a una eventual medida de fuerza y ha responsabilizado al Gobierno de garantizar que los trabajadores reciban sus salarios a tiempo. Tanto la UTA como las empresas coinciden en señalar al Gobierno como responsable del conflicto, criticando la falta de actualización de la estructura de costos que determina los ingresos asignados al sector de transporte.
La falta de resolución de este conflicto, que lleva más de un año, ha generado tensiones y descontento en el sector. La última subida de tarifas autorizada por el Gobierno no ha sido vista como una solución, sino como una medida a favor del Gobierno en lugar de los operadores. Actualizar los costos del sector es visto como la verdadera solución para resolver esta crisis.
En resumen, la tensión entre la UTA, las empresas de ómnibus y el Gobierno continúa en aumento, con amenazas de paralización del servicio y reclamos por una actualización de los costos del sector. La incertidumbre y la falta de soluciones concretas mantienen a los trabajadores y a los usuarios en vilo, a la espera de una resolución que garantice la continuidad del servicio y el cumplimiento de los compromisos salariales. El pasado sábado, en la ciudad de Buenos Aires, se llevó a cabo una marcha en conmemoración del Día Internacional de la Mujer. Miles de mujeres, hombres y personas de la comunidad LGBTQ+ se unieron para exigir igualdad de derechos, denunciar la violencia de género y visibilizar las problemáticas que afectan a las mujeres en Argentina y en todo el mundo.
La marcha comenzó en el Congreso de la Nación y recorrió las calles céntricas de la ciudad, con consignas como «Ni una menos», «Vivas nos queremos» y «Aborto legal, seguro y gratuito». Las manifestantes portaban pancartas con mensajes de empoderamiento y exigencia de justicia, mientras cantaban consignas en contra del patriarcado y la opresión que sufren las mujeres en la sociedad.
En el marco de la marcha, se realizaron diversas actividades culturales y artísticas, como performances, lecturas de poesía y muestras de arte feminista. También se llevaron a cabo charlas y debates sobre la importancia de la lucha feminista y la necesidad de construir una sociedad más igualitaria y justa para todas las personas.
Uno de los puntos destacados de la marcha fue la demanda de la aprobación del proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), que se encuentra actualmente en debate en el Congreso. Las manifestantes exigieron que se garantice el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo y se ponga fin a la criminalización del aborto, que pone en riesgo la vida y la salud de miles de mujeres en Argentina.
Además, se denunciaron los femicidios y la violencia machista que siguen cobrando la vida de cientos de mujeres en el país. Se exigieron políticas públicas efectivas para prevenir y erradicar la violencia de género, así como medidas de protección y asistencia para las víctimas.
La marcha culminó con un acto de cierre en la Plaza de Mayo, donde se leyó un documento con las demandas del movimiento feminista y se realizó un minuto de silencio en memoria de todas las mujeres que han sido víctimas de la violencia machista.
La jornada fue un claro mensaje de unidad y resistencia por parte del movimiento feminista, que sigue luchando por sus derechos y por una sociedad más justa e igualitaria. Las manifestantes se comprometieron a seguir en la lucha y a no dar un paso atrás en la conquista de la igualdad de género.







