Gustavo Petro, de “revolucionario” al poder en el tercer intento

A pesar de haber pertenecido a la guerrilla del M-19, Gustavo Petro, el nuevo presidente de Colombia tras haber derrotado al populista Rodolfo Hernández, prefiere que lo llamen revolucionario que guerrillero, porque hacer revoluciones es como siempre se ha sentido cómodo y llevar la centroizquierda a la presidencia es lo que planteó en estas elecciones.

Es la tercera vez que lo intenta. y el segundo que llega a la papeleta, tras obtener el mayor número de votos para un candidato en la primera vuelta.

Nacido en 1960 en Ciénaga de Oro, en el departamento caribeño de Córdoba, creció y estudió en el interior del país, en Zipaquirá, un pueblo andino cercano a Bogotá. Es el mayor de tres hermanos.de familia de clase media, con padre de la costa y madre del interior.

Esa mezcla también pervive en su carácter.: Tímido callado y orgulloso en persona, como se le describe, pero gran orador y cómodo cuando sube al escenario de las atestadas plazas públicas, donde deslumbra a sus oyentes con grandilocuentes frases y cautivadores discursos.

Gustavo Petro y su vice, Francia Márquez. foto AFP


la guerrilla

“Una vida, muchas vidas”la autobiografía que publicó unos meses antes de la campaña, muestra que siempre se ha sentido fuera de lugar, solo, excluido y también algo arrogante con el que ha superado muchas situaciones en su vida.

En el colegio La Salle de Zipaquirá, el mismo por donde pasó Gabriel García Márquez, respondía con soberbia a los curas y ahí empezó su militancia, leyendo intelectuales marxistas, hasta que en 1978, con 18 años, se unió a la M.- 19, donde realizó principalmente tareas de enlace urbano y no tanto de lucha armada, hasta su desarme en 1990.

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De esos doce años que vivió en las filas de la “eme” bajo el nombre de “aureliano”Al igual que el personaje de “Cien años de soledad”, pasó tres veces escondido y otras dos en prisión. Lo capturaron en 1985 en Bolívar 83, el barrio popular de Zipaquirá que él ayudó a fundar, y lo torturaron como a tantos guerrilleros de esa época.

“No sentí el dolor de la tortura hasta que llegué a la cárcel. Durante los días oscuros de las golpizas, nunca me sentí doblegado físicamente, aunque psicológicamente fue difícil porque sentí que de alguna manera mi vida había cambiado”, describe en su autobiografía.

Con diferentes mujeres, Gustavo Petro tiene seis hijos.  Foto Bloomberg

Con diferentes mujeres, Gustavo Petro tiene seis hijos. Foto Bloomberg

La toma del Palacio de Justicia, uno de los episodios más oscuros del M-19, atrapó a Petro en la cárcel; poco pudo saber de aquel intento de toma de poder que acabó siendo arrollado por el Ejército y con casi un centenar de muertos.

brillante congresista

Petro, que en 2022 quiere ser “su presidente”, como proclama, está lejos de aquellos años y seguro que le pesa más su etapa como parlamentario. Nunca se sintió cómodo con las armas, pero sí con las palabras, con lo que se defendió en la Cámara de Representantes y en el Senado.

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Allí se convirtió en “uno de los congresistas más brillantes que ha tenido Colombia”, como se le suele llamar, y ganó popularidad a principios de la década de 2000 por sus denuncias sobre los vínculos entre políticos y paramilitares. convirtiéndose también en un dolor de cabeza para su némesis, el expresidente Álvaro Uribe, y conseguir que varias personas sean procesadas.

La primera amenaza que recibió Petro, de las muchas que vendrían después y que lo tienen con uno de los dispositivos de seguridad más fuertes del país, fue en 1994 y lo obligó a exiliarse en Bélgica.

Petro relata con amargura su paso por Bruselas, alejado de todos, y con episodios depresivos que superó estudiando una especialización en Medio Ambiente en la Universidad de Lovainaque sumó a la licenciatura en Economía de la Universidad Externado de Colombia, cuando militaba en el M-19.

la oficina del alcalde

En 2011 fue elegido alcalde de Bogotá por la Formación Progresista. “Soy el candidato del progresismo”repita a menudo, para salir del cuadro de “izquierdas”.

Dicen quienes trabajaron con él en la Alcaldía que no es fácil de tratar, que no es muy dado al trabajo en equipo y que toma decisiones en solitario. Esto provocó numerosas renuncias y el cambio de más de medio centenar de altos directivos en sus cuatro años de gestión.

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Su carácter de no tener miedo a la confrontación también le valió una destitución por parte de la Fiscalía General de la República, que por sus decisiones en el manejo de la recolección de basura en la ciudad quería su aniquilamiento político y que la Corte Interamericana de Derechos Humanos revocó.

petro, casado y padre de seis hijos con diferentes mujeresllegó a su tercer intento a la Presidencia lejos de varios de sus grandes compañeros de viaje, y sin muchas de sus ideas “revolucionarias”.

Lo hizo ahora con algunos socios de campaña más pragmáticos y polémicos y menos idealistas, como los senadores Roy Barreras y Armando Benedetti, que han pasado por distintos partidos.

Para rescatar a los partidarios cansados ​​del personalismo de Petro, eligió al abogado y Activista afroamericana Francia Márquezuna mujer que ha recogido el descontento de las calles y que atrae a mujeres, jóvenes y muchos votantes del Pacífico, de donde proviene.

En 2010, en su primer intento con el Polo Democrático, Petro consiguió 1,3 millones de votos y en 2018, con más de ocho millones, estuvo a un paso de llegar a Casa Nariño. Ahora, tras dejar atrás algunas de las ideas más radicales de la izquierda y con fuerzas más tradicionales -esas a las que siempre ha criticado por su corrupción y clientelismo- ya sabe que a la tercera fue la vencida.

Fuente: EFE y AP

PB