Incógnita en torno a los bienes de la antigua obra social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad
Tras la disolución de la obra social de las Fuerzas Armadas y de las Fuerzas de Seguridad, la gestión de Carlos Presti ha dado inicio a un proceso de reorganización que ha despertado una gran incertidumbre en torno a los bienes que pertenecían a la antigua estructura. Entre estos bienes se encuentran varios hoteles que eran disfrutados por sus miembros, generando dudas sobre su destino final.
Deudas y salarios bajos
El actual Ministro de Defensa, Carlos Presti, asumió su cargo con dos problemas importantes en su haber: salarios muy bajos y una obra social altamente endeudada, producto de la gestión previa de Luis Petri. La deuda de la obra social ha aumentado de manera preocupante, pasando de $44 millones a más de $200 millones en la actualidad. Esta situación ha llevado a la suspensión de la atención a los afiliados en muchos casos, quienes se ven obligados a cubrir sus gastos médicos con salarios atrasados.
Nacimiento de la nueva OSFA
En un intento por resolver esta crisis, se creó la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) el 19 de febrero de este año. La nueva estructura busca separar la atención militar de las fuerzas de seguridad y ha iniciado conversaciones con diversos organismos como el Ministerio de Economía, SIGEN, Ministerio de Salud y Ministerio de Seguridad para avanzar en su proceso de transición.
¿Qué pasará con el área de Turismo de IOSFA?
Una de las incógnitas más relevantes gira en torno al destino del área de Turismo de IOSFA, la cual administra hoteles, centros recreativos y complejos vacacionales. En medio de las dificultades y la transición en curso, la prioridad de OSFA es la atención de los afiliados y la modernización de sus servicios de salud.
Negociaciones en curso
Aún no se han definido las acciones concretas respecto a la gestión de los hoteles y propiedades pertenecientes a la antigua obra social. Se han entablado conversaciones con las Fuerzas Armadas para determinar si están interesadas en recuperar el control de estos activos. Por el momento, solo la Fuerza Aérea ha aceptado el traslado de los hoteles.
Un futuro incierto
Mientras tanto, los complejos vacacionales que solían ser un beneficio para militares y fuerzas de seguridad se encuentran en una situación de incertidumbre y pendientes de resolución. La transición hacia la OSFFESEG plantea nuevos desafíos y decisiones importantes que marcarán el futuro de estos bienes.







