El sindicato de controladores aéreos anuncia nuevas medidas de acción sindical a partir del 26 de febrero
El conflicto entre el sindicato de controladores aéreos y la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) ha alcanzado un nuevo nivel de tensión. Tras más de veinte días de finalizada la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno, el Asociación de Técnicos y Empleados de Seguridad y Protección de Aeronaves (ATEPSA) ha anunciado un nuevo calendario de medidas de acción sindical que entrará en vigor a partir del 26 de febrero a las 0 am.
En un comunicado dirigido a sus afiliados, el sindicato ha expresado su frustración ante la falta de respuesta por parte de EANA durante las negociaciones. Según ATEPSA, la empresa estatal no ha abordado de manera satisfactoria «parte integral del conflicto», lo que ha llevado a la decisión de implementar acciones escalonadas en protesta.
El anuncio de estas medidas revive un conflicto que ha afectado a las operaciones aéreas en los últimos meses, con cancelaciones y reprogramaciones de vuelos que han impactado a decenas de miles de pasajeros. Paralelamente, ATEPSA ha confirmado una jornada de movilización nacional para mañana, en rechazo a la reforma laboral promovida por el Gobierno.
Los controladores aéreos desempeñan un papel fundamental en el sistema de transporte aéreo, siendo responsables de autorizar despegues y aterrizajes, ordenar el tránsito de aeronaves y garantizar la seguridad de las operaciones. La falta de respuesta a sus demandas, que incluyen el incumplimiento del convenio colectivo y la falta de actualización salarial, pone en riesgo la calidad y eficiencia del servicio.
Ante este panorama, es importante recordar el impacto que las acciones sindicales pueden tener en la seguridad operativa, como señaló EANA en denuncias anteriores. Sin embargo, desde ATEPSA se defiende la legitimidad de las medidas adoptadas y se insiste en la necesidad de proteger los derechos laborales de los trabajadores.
En conclusión, el conflicto entre los controladores aéreos y EANA refleja la importancia de garantizar condiciones laborales justas y seguras en un sector crucial para la conectividad y el desarrollo del país. La resolución de este conflicto requerirá un diálogo abierto y constructivo entre ambas partes, con el objetivo de encontrar soluciones que beneficien a todos los involucrados.








