La industria cosmética argentina está viviendo una revolución como nunca antes. Con la inteligencia artificial (IA) como protagonista, empresas líderes como L’Oréal, Natura y Avon están redefiniendo por completo la manera en que concebimos la belleza y el cuidado personal.
Gabriela Pérez Millón, Chief Digital Marketing Officer de L’Oréal Groupe Argentina, nos sumerge en este cambio de paradigma al afirmar: “Hemos evolucionado de un enfoque genérico de ‘Belleza para todos’ a ‘Belleza para cada uno’, centrándonos en las necesidades individuales de cada persona a través de propuestas cada vez más personalizadas”.
La hiperpersonalización en tiempo real es una de las innovaciones más disruptivas que han surgido en esta nueva era de la industria cosmética. Ejemplo de ello es Lancôme HAPTA, un dispositivo diseñado para aplicar lápiz labial utilizando tecnología de detección de movimiento de IA. Esta tecnología revolucionaria se ajusta en tiempo real según los movimientos del usuario, ofreciendo una experiencia única y personalizada.
Santiago Del Giudice, Gerente de Comercio Digital de Natura Argentina, nos habla de la evolución del sector hacia la hiperpersonalización: “La IA nos permite combinar variables estáticas y dinámicas para ofrecer productos y soluciones adaptadas a cada momento y situación. Desde rutinas de hidratación en días calurosos hasta protección solar en verano, la tecnología nos permite anticiparnos a las necesidades de nuestros clientes”.
La realidad aumentada también ha llegado para revolucionar la forma en que probamos y compramos productos de belleza. Herramientas como el Avon Magic Mirror y el Natura Derma Analyzer permiten a los consumidores probar virtualmente diferentes tonos de maquillaje y productos para el cuidado de la piel, reduciendo así el riesgo de compras en línea y aumentando la satisfacción del cliente.
Pero la innovación en la industria cosmética va más allá de la personalización y la experiencia de compra. La biotecnología se ha convertido en el motor de la verdadera revolución en los laboratorios de estas empresas. Gabriela Pérez Millón destaca la importancia de la biotecnología en la estrategia de innovación de L’Oréal Groupe, combinando investigación genómica, IA y análisis de hábitos para desarrollar ingredientes más seguros, eficaces y sostenibles.
La sostenibilidad también juega un papel fundamental en esta nueva era de la belleza. Empresas como Avon están liderando el camino hacia un modelo de negocio más sostenible, eliminando el uso del papel en favor del comercio digital y ofreciendo opciones de recarga que no solo benefician al planeta, sino también a las finanzas de los consumidores.
En este contexto digital, donde la tecnología se convierte en un facilitador de las relaciones humanas, la industria de la belleza demuestra que la ciencia, los datos y la creatividad pueden converger para crear productos cada vez más seguros, eficaces y sostenibles. En última instancia, el factor humano sigue siendo el corazón de esta transformación, donde cada experiencia de compra se convierte en una conversación continua entre lo físico y lo digital.







