La alarmante subida de la inflación en 2026
Los precios de la comida y bebidas han impulsado el primer dato de inflación para 2026, fijándose en un preocupante 2,9%. Esta cifra ha generado inquietud en el mercado, ya que el indicador no ha disminuido en los últimos ocho meses. Lo que está ocurriendo en las góndolas no es una buena señal para la economía.
El preocupante informe de Consultoría LCG
El último informe semanal de Consultoría LCG confirma las crecientes dudas sobre la inflación. Según su seguimiento más reciente, la inflación mensual promedio del rubro ha experimentado una aceleración de un punto porcentual completo en las últimas cuatro semanas, alcanzando un 3,4% mensual. Este nivel se aleja peligrosamente del objetivo fijado por el equipo económico y augura un índice general superior a las expectativas iniciales.
El impacto de la carne en la inflación
La carne ha sido el principal responsable de esta tracción alcista, acelerándose por tercera semana consecutiva con un aumento del 1,9% en solo siete días. Si se toma en cuenta el valor acumulado de las últimas cuatro semanas, la carne ha mostrado una subida del 5,3%, explicando casi el 50% de la inflación mensual promedio en el sector alimentario.
Desafíos futuros en el panorama económico
A pesar de algunos productos que han actuado como amortiguadores, como las caídas en los precios de frutas, bebidas para consumir en casa y productos lácteos, la perspectiva no parece mejorar en el futuro. El reciente aumento en el valor de la propiedad en Cañuelas podría llevar a un nuevo ajuste en las carnicerías próximamente.
Validando el escepticismo en el mercado
A pesar de los factores atenuantes, el panorama general valida el escepticismo que está comenzando a dominar el mercado. La brecha de credibilidad entre las proyecciones optimistas del Gobierno y las cifras de las consultoras se amplía con cada encuesta, generando incertidumbre en los agentes económicos.
En resumen, la situación actual de la inflación en el país es preocupante y requiere de medidas urgentes para evitar un impacto negativo en la economía. Es fundamental que se tomen acciones concretas para controlar los precios de los alimentos y bebidas y garantizar la estabilidad económica a largo plazo.








