En esta noticia, se revela una importante tendencia en la tasa de inflación que ha mantenido una preocupante constancia en los últimos meses. Desde mayo de 2025, no se ha logrado una desaceleración mensual, manteniendo un ritmo constante que ha despertado la inquietud de muchos. Con un IPC de febrero del 2,9%, las alarmas se encendieron ante la posibilidad de superar la barrera del 3%, algo que no sucedía desde hace más de un año.
A pesar de este panorama, el Gobierno sigue manteniendo su objetivo de alcanzar niveles de inflación por debajo de un solo dígito a mediados de año, confiando en que el IPC comenzará a descender en un futuro cercano. Sin embargo, surge la incertidumbre sobre si esta caída se producirá en marzo, un mes tradicionalmente alto en términos de gastos debido al inicio de clases y los aumentos de tarifas.
En medio de esta incertidumbre, una nueva encuesta de la consultora LCG arroja una señal alentadora que ha despertado el optimismo en la Casa Rosada. Durante la cuarta semana de marzo, los precios de alimentos y bebidas experimentaron una caída del 0,6%, marcando la segunda baja en el mes y contrarrestando las fuertes subidas de la primera quincena.
Según los datos recopilados, la inflación mensual promedio de las últimas cuatro semanas se desaceleró en 0,5 puntos porcentuales, situándose en un 2,6%. En lo que va de marzo, la inflación de alimentos y bebidas ha aumentado un 1,8%, ofreciendo un panorama más alentador en comparación con los meses anteriores.
La consultora destaca que la mitad de la disminución observada en la última semana se explica por la caída en productos de repostería, cereales y pastas, que registraron una deflación del 2,1%. Por otro lado, las caídas en la carne, productos lácteos y frutas también contribuyeron a este descenso semanal.
En contraste, se registraron aumentos en platos preparados, aceites, azúcar, miel, dulces, cacao, condimentos y otros productos alimenticios. A pesar de estos datos alentadores, el informe advierte que las subidas de la primera quincena siguen condicionando el escenario mensual, especialmente en elementos como carnes, bebidas y lácteos.
En resumen, el panorama de la inflación en marzo parece alejarse del temido 3%, brindando un rayo de esperanza al Gobierno y a la economía en general. Con la esperanza puesta en una posible desaceleración en los próximos meses, la atención se centra en los datos clave de alimentos que pueden marcar la pauta para los meses venideros.








