En una nueva y sorprendente develación en el juicio por YPF, el Gobierno argentino ha solicitado en Nueva York la suspensión de la entrega de chats y correos electrónicos de actuales y ex funcionarios, desatando una serie de controversias en el ámbito judicial internacional. Esta solicitud se suma a la negativa de informar al juez Preska sobre las reservas de oro del BCRA, generando un escenario de incertidumbre y tensión diplomática.
La Oficina del Tesoro de la Nación ha afirmado este miércoles que el fallo que condenó a Argentina a pagar US$ 16.100 millones más intereses desde septiembre de 2023 está en espera de definiciones, mientras se solicita la anulación del pedido de declarar en desacato a la Argentina en el marco del juicio a YPF. Esta decisión ha generado un debate sobre la jurisdicción y la privacidad de la información en un caso de gran relevancia para el país.
En medio de esta controversia, el especialista Sebastián Maril, director general de Latam Advisor, ha explicado que Argentina pide a la jueza Preska suspender la etapa de prueba en el caso de expropiación de YPF, argumentando que los pedidos de acceso a los activos del BCRA y a las cuentas personales de WhatsApp de funcionarios son intrusivos y carentes de sustento jurisdiccional. La defensa del Gobierno se basa en la independencia institucional del Banco Central y en la protección de los activos que administra de manera autónoma.
Por otro lado, la negativa a informar al juez Preska sobre las reservas de oro del BCRA se fundamenta en la distinción entre el patrimonio del Tesoro Nacional y los activos del Banco Central, buscando establecer un cortafuegos legal que proteja la autonomía de la autoridad monetaria. Sin embargo, el Ejecutivo ha manifestado su disposición a presentar formalmente una solicitud al Banco Central para requerir información sobre las reservas de oro, en un delicado equilibrio entre la colaboración con el tribunal y la defensa de la estructura legal que protege los activos del BCRA.
En medio de estas disputas legales, el rechazo a la comparecencia del ministro de Economía, Luis Caputo, añade una capa adicional de complejidad al caso. Al evitar exponer a su principal autoridad económica a un interrogatorio que podría ser comprometedor, el Gobierno busca preservar la confidencialidad de las estrategias de gestión de activos. En un contexto de tensiones judiciales y diplomáticas, el juicio por YPF continúa siendo un tema de gran relevancia para Argentina y para la comunidad internacional.








