Kristalina Georgieva advierte sobre riesgos latentes pese a una recuperación moderada
Aunque el crecimiento mundial ha superado expectativas, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha emitido una advertencia contundente: la estabilidad presente podría estar ocultando vulnerabilidades profundas que estallan con un cambio repentino.
Un crecimiento moderado con grietas invisibles
En su discurso ante la cumbre del FMI y el Banco Mundial, Kristalina Georgieva destacó que la economía mundial proyecta un crecimiento de 3 % para 2025, cifra que aunque modesta, representa una resistencia mayor a lo anticipado.
Sin embargo, la directora del organismo enfatizó que “la incertidumbre es la nueva normalidad”, advirtiendo sobre la posibilidad de una corrección abrupta en los mercados financieros.
El mensaje no es optimista ni pesimista: es un llamado a no bajar la guardia cuando las señales de alerta ya emergen.
Señales que no conviene subestimar
🔻 Mercados sobrevalorados y creciente apetito por el oro
El FMI ha señalado que las valoraciones bursátiles evocan momentos precrisis como la burbuja punto com. En paralelo, el oro supera los 4.000 USD por onza, indicador clásico de nerviosismo inversor.
📉 Desaceleración en manufactura y servicios
Los índices globales compuestos (PMI) muestran que la actividad, especialmente industrial, se debilita en la mayoría de las regiones.
Ese desinfle va más allá de una pausa: demanda global y cadena de suministro pierden impulso.
🏛️ Deuda que ahoga
El endeudamiento público se ha convertido en una carga cada vez más pesada: sus niveles actuales superan el 95 % del PIB global. Y la tendencia indica subida hacia cifras más críticas.
🌐 Tensiones geopolíticas y fragmentación financiera
La guerra comercial entre EE. UU. y China, sanciones económicas y disputas territoriales han obligado a países a explorar redes alternativas de pagos y alianzas regionales.
La globalización por bloques vuelve al centro del debate.
¿Qué implicaciones para América Latina y economías emergentes?
- Vulnerabilidad a shocks externos: países con déficit cambiarios o baja reserva pueden sufrir ajustes bruscos en tasas o flujo de capitales.
- Presión de deuda: obligaciones internacionales incrementan el riesgo de crisis de liquidez.
- Cautela inversora: los capitales globales podrían orientarse hacia refugios tradicionales, dejando de lado regiones percibidas como más riesgosas.
En México, por ejemplo, Netflix informó que su producción de Las Muertas generó un impacto superior a 350 millones de pesos, evidenciando cómo la industria del entretenimiento puede contribuir al impulso sectorial local incluso en contextos de fragilidad.
Caminos posibles: ajustes estructurales o pendientes peligrosos
Según la hoja de ruta sugerida por el FMI y analistas del sector:
- Reformas estructurales para elevar productividad.
- Reducción gradual y responsable del déficit fiscal.
- Coordinación multilateral para mitigar fugas de capital.
- Supervisión financiera más rígida frente a derivados y deuda privada.
Quienes manejen políticas económicas tendrán que equilibrar entre dinamismo y prudencia.
¿Podrá sostenerse la tregua?
La actual atmósfera de calma podría ser sólo la antesala de una corrección abrupta. Las economías deben prepararse para escenarios alternativos: moderación prolongada, nuevas crisis de liquidez, o incluso recesiones localizadas.
Que el crecimiento de 3 % no confunda: más allá del presente, el riesgo acecha.








