La importancia del control financiero en las pymes: un problema común pero evitable
Antes de tener El Club de Emprendedores, formé parte de una empresa familiar. Y como ocurre en muchos negocios de este tipo, trabajaron mucho, les facturaron todo el tiempo pero la atención se centró allí: seguir adelante, vender, mantener el negocio creciendo.
El problema es que, si bien se puso toda la energía en seguir adelante, El control no siempre estuvo donde tenía que estar.
Hay pymes que venden, que facturan “bien”. Y aún así, No saben como les va el dinero.
Débitos automáticos que nadie revisa y que, muchas veces, estan duplicados.
Servicios que se siguen pagando “porque siempre se pagaron”, cuando con una sola llamada se podrían reducir a la mitad.
Precios que aumentan según lista y nadie controla si esos valores se cargan correctamente en el sistema.
No es un error. Es una ausencia de sistema. Está creciendo sin estructura.
Se avanza sin reglas de control claras, donde hay aspectos del negocio que no se miran directamente.
Y cuando no hay sistema, el negocio va en piloto automático.
Se paga sin revisión. Se renueva sin lugar a dudas. Se supone que “siempre fue así”.
y en general Esto no sucede porque alguien sea irresponsable. pero porque A nadie se le asigna el papel de mirar, de detenerse y preguntarse si eso todavía tiene sentido hoy.
El agujero negro del emprendimiento
Uno de los agujeros más comunes en las PYMES es pagos automáticos.
Pagos que salen todos los meses sin que nadie pregunte Qué es, para qué sirve, si todavía se usa o si realmente vale lo que cuesta.
Cuando una empresa entra en ese agujero negro, casi no puedo salir. No porque dejé de vender, sino porque Empiezas a perder rentabilidad sin darte cuenta.
Trabajas, vendes, pero cada vez es más difícil sostenerlo. Y cuando nadie lo mira a tiempo, el negocio está atrapado en una dinámica de la que es muy difícil escapar.
Cuando el negocio crece sólo desde una perspectiva de ventas, puede pasar que no quede nada. Trabajas más, vendes más, pero parece que el dinero nunca es suficiente.
Y entonces desgasta y frustra.
No es sólo una cuestión contable. Es una cuestión de liderazgo.
Administrar No es desconfiar del equipo ni ponerse rígido. Administrar es asumir que el dinero también necesita dirección.
Así como se dirigen personas, proyectos y decisiones estratégicas, el dinero también hay que gestionarlo bien.
Cuando nadie lo maneja, se pierde en gastos invisibles. y el negocio pagar el costo.
Ese es uno de los grandes problemas de muchas Pymes en Argentina hoy: no la falta de ingresos, sino la falta de gestión.
Cuando ganar mucho se convierte en una excusa
A muchos emprendedores les pasa lo mismo. Cuando empiecen a ganar más, Se centran sólo en eso: en vender más y crecer más.
El problema es que El crecimiento debe ir acompañado de estructura. Porque No es lo mismo gestionar una franquicia que gestionar diez.
En el deseo de ganar, muchas veces terminan perdiendo. Pierden el foco, la atención y el control. A veces incluso pierden mucho de lo que ya habían ganado.
Y no lo digo desde una perspectiva de escasez. Lo digo desde la abundancia.
Parte de una relación sana con el dinero es cuidalo cómo cuidamos a un ser querido. Ni ignorarlo, ni tratarlo como si fuera infinito pero prestarle atención, poner límites y disfrutarlo conscientemente.
La abundancia no es falta de control
Existe una gran confusión en torno al concepto de abundancia.
Abundancia no es gastar sin mirar.
No es pagar nada “porque se puede”, “porque la vida está para vivirla” o “porque lo merezco”.
La diferencia está en cómo se usa el dinero: ya sea por disfrute consciente o por El desorden que luego paga caro.
La abundancia es respetar el dinero que entra honrar el esfuerzo que lo generó y el negocio en construcción.
Tirar el dinero no es abundancia. Es desorganización.
Y, al contrario de lo que muchos creen, La buena gestión no te vuelve rígido ni “controlador”. Te da libertad.
Libertad para saber cuanto puedes invertir y decidir con datos clave.
La pregunta incómoda
Si hoy alguien te preguntara: “¿Sabes exactamente a qué se destina cada peso de tu Pyme?”
¿podrías responder? sin dudarlo?
Si la respuesta es no, No es un error. es una señal.
Quizás el próximo salto no vengas de vender más pero de ordenar mejor.
¿Por qué crecer? no es solo ganar. Crecer es saber sostener.
Y en los negocios, Cuidar lo que tienes también es una manera muy concreta de ganar.
En conclusión, es fundamental que las pymes presten atención al control financiero y la gestión adecuada del dinero para garantizar su crecimiento sostenible y evitar caer en agujeros negros que afecten su rentabilidad. La planificación, el seguimiento y la toma de decisiones conscientes son clave para el éxito a largo plazo de cualquier emprendimiento. ¡No dejes que tu negocio caiga en la trampa de la falta de control financiero!







