En esta noticia, se revelan impactantes cifras sobre el equilibrio fiscal en Argentina y cómo ha afectado a sectores clave de la economía. Vivienda y Energía han sido las áreas más golpeadas por el fuerte ajuste en la inversión pública impulsado por el gobierno de Javier Milei.
El logro del superávit primario durante dos años consecutivos ha sido un hito importante para el gobierno, que ha buscado mantener las cuentas públicas bajo control. Sin embargo, este logro ha venido acompañado de duras medidas que han afectado a sectores sensibles de la economía.
En el sector de la energía, la reducción de transferencias de capital a empresas como ENARSA ha tenido un impacto significativo, con una contracción real del 59,6%. La empresa, encargada de la construcción de represas hidroeléctricas en Santa Cruz, ha sufrido un recorte del 66,1% en comparación con el año anterior.
Por otro lado, el sector de Vivienda y Urbanismo ha experimentado una variación negativa cercana al 93,5%. La desaparición del Fondo Fiduciario de Vivienda Social y del programa Procrear ha llevado a una prácticamente nula transferencia de fondos durante 2025, lo que ha impactado en la construcción de viviendas en el país.
A pesar de estas reducciones, el informe destaca áreas de crecimiento en Educación y Cultura, así como en el sector del transporte. La construcción del reactor RA-10, ejecutado por la Comisión Nacional de Energía Atómica, ha sido uno de los proyectos más destacados del año, con un presupuesto ejecutado de más de $74.000 millones.
En cuanto a las transferencias a provincias, se ha observado un crecimiento real del 34,6% interanual, actuando como un amortiguador parcial frente a la disminución de fondos asignados a empresas públicas y fondos fiduciarios. Sin embargo, el peso de la inversión pública en términos de Producto Interno Bruto (PIB) ha continuado su tendencia a la baja, representando solo el 0,2% del PIB en 2025, el nivel más bajo de la serie analizada.
Estas cifras reflejan un panorama desafiante para la economía argentina, donde el equilibrio fiscal ha tenido consecuencias significativas en sectores clave como Vivienda y Energía. La necesidad de encontrar un balance entre la consolidación fiscal y el impulso a la actividad económica se presenta como un desafío para las autoridades en los próximos años.







