La crisis humanitaria que afecta a millones de personas en todo el mundo
Según las Naciones Unidas, el problema de las personas que se ven obligadas a abandonar sus hogares es cada vez más acuciante. En este sentido, es importante distinguir entre dos categorías: los «refugiados» y los «desplazados internos». Los primeros son aquellos que cruzan una frontera internacional al desplazarse, mientras que los segundos también huyen de su residencia habitual pero permanecen dentro del territorio de su país.
De acuerdo con datos de ACNUR, en junio de 2025, el número total de personas desplazadas por la fuerza había alcanzado un récord de 120 millones, de los cuales 45 millones eran «refugiados» y el resto (75 millones) eran «desplazados internos». Las razones de estos movimientos migratorios son principalmente guerras, persecución política, conflictos religiosos, étnicos, violaciones de derechos humanos y situaciones climáticas extremas.
La vida de estas personas desplazadas suele ser infrahumana, con condiciones de hacinamiento en campos de refugiados, escasez de asistencia sanitaria y alimentaria, enfermedades, niveles alarmantes de pobreza y una vulnerabilidad extrema a enfermedades contagiosas.
En cuanto a los refugiados, los cinco países que más los originan son Afganistán, Siria, Sudán, Ucrania y Venezuela. Por otro lado, los países que han recibido temporalmente a un mayor número de refugiados son Turquía, Pakistán, Uganda, Alemania, Irán, Líbano y Bangladesh.
En el caso de los desplazados internos, se estima que a finales de junio de 2025 había alrededor de 75 millones de personas en esta situación, siendo Sudán el país con mayor cantidad de población marginal, seguido de Haití, Colombia, República Democrática del Congo, Myanmar y Nigeria.
Esta crisis humanitaria requiere una financiación considerable para aliviar el sufrimiento de estos marginados. Se estima que la ayuda humanitaria alcanzará aproximadamente los 20 mil millones de dólares en 2024, una cantidad claramente insuficiente para cubrir todas las necesidades. Recortes en la financiación podrían dejar a millones de personas sin la asistencia necesaria.
En resumen, la situación de los refugiados y desplazados es alarmante, con un aumento constante en el número de personas afectadas debido a conflictos geopolíticos, problemas climáticos y hambrunas. Es necesario que la comunidad global se una y emprenda acciones conjuntas para mitigar el sufrimiento de este universo de marginados. Es hora de que se destinen recursos suficientes para ayudar a quienes más lo necesitan y que se busquen soluciones a largo plazo para esta crisis humanitaria.








