Los animales de compañía, conocidos como mascotas, tienen un lugar especial en nuestros hogares. Son más que simples animales, se convierten en miembros de la familia que nos brindan alegría y consuelo en momentos difíciles. Si bien cada mascota tiene su propia personalidad, los gatos han sido objeto de estudio en relación a su forma de comunicarse con sus cuidadores.
Un reciente estudio realizado por la Universidad de Ankara reveló que los gatos maúllan de manera diferente según el género de la persona a la que se dirigen. Para llevar a cabo esta investigación, se observó a 31 gatos junto a sus cuidadores, quienes debían haber convivido juntos durante al menos 6 meses. Los resultados fueron sorprendentes y arrojaron luz sobre la forma en que los felinos se relacionan con los humanos.
Los investigadores analizaron diversos factores, como el género de los cuidadores, el sexo de los gatos, su edad, raza, tipo de adquisición y el número de gatos en el hogar. A través de grabaciones de video, se pudo observar cómo los gatos reaccionaban ante la llegada de sus cuidadores, mostrando diferencias significativas en su comportamiento según el género de la persona.
Además de los maullidos, se tuvieron en cuenta otros comportamientos como el giro de vuelta, temblar, bostezar, frotar, estirar, rascar objetos, acercarse o visitar el contenedor de alimentos. Estos comportamientos se midieron de forma discreta, contabilizando cuántas veces se realizaban. En cuanto a las conductas medidas por su duración, se incluyeron acciones como alejarse, jugar, lamerse, menear la cola, agacharse, levantar la cola y comer.
Uno de los hallazgos más impactantes del estudio fue que los gatos maúllan más a los hombres que a las mujeres. Aunque las razones detrás de este comportamiento no están del todo claras, se sugiere que las mujeres son más hábiles para interpretar las vocalizaciones felinas y tienden a ser más interactivas verbalmente, lo que podría influir en la respuesta de los gatos.
A pesar de los resultados prometedores, los investigadores reconocen que se necesitan más estudios con una muestra más diversa geográficamente para confirmar estos hallazgos. Sin embargo, lo que queda claro es que la comunicación entre gatos y humanos es más compleja de lo que se pensaba, y que prestar atención a las señales que nos envían nuestras mascotas es fundamental para mantener una relación armoniosa. ¡No subestimemos el lenguaje de nuestros queridos felinos!








