En una audaz movida financiera, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires cerró el año pasado con su primera emisión de deuda internacional en casi una década. ¿El monto? Nada menos que 600 millones de dólares, en un bono con una tasa cupón del 7,8%, considerada una de las más bajas de la historia. Esta estrategia, liderada por Jorge Macri, busca impulsar el crecimiento a través de la infraestructura.
El ministro de Hacienda y Finanzas de CABA, Gustavo Arengo Piragine, resaltó la importancia de mantener una buena reputación y números ordenados para acceder a financiación externa, crucial para llevar a cabo obras de gran magnitud. En este sentido, el acceso al crédito se vuelve fundamental para emprender proyectos ambiciosos, como la futura Línea F del Metro, valuado en 1.350 millones de dólares.
La planificación financiera precisa es clave en proyectos de esta envergadura, como lo destacó Arengo Piragine. La magnitud de la inversión necesaria para llevar a cabo la Línea F requiere un cuidadoso manejo de los recursos y un acceso seguro al financiamiento. La Ciudad ya ha avanzado en el proceso de licitación y ha enviado el proyecto al Legislativo para su aprobación.
Además de la construcción de nuevas líneas de metro, la Ciudad está modernizando la red existente, como la renovación total de la Línea B, que incluirá la incorporación de nuevas formaciones. Por otro lado, se están incorporando trenes a las líneas A y C, en un proceso respaldado por financiamiento estructurado y, en algunos casos, garantía soberana.
El plan de obras públicas de la Ciudad abarca diversos frentes, como el paso inferior pampa, el Puente de la Innovación frente a Ciudad Universitaria y la transformación de la Carretera Illia. Además, se están llevando a cabo obras viales y de transporte, como la ampliación de carriles exclusivos para buses, intervenciones en la Carretera 25 de Mayo y la construcción de nuevos pasos a desnivel en la línea ferroviaria Sarmiento.
Proyectos de mayor envergadura, como la construcción del penal de Marcos Paz y la renovación integral del Autódromo con miras a albergar eventos internacionales como el MotoGP a partir de 2027, también forman parte del ambicioso plan de obras públicas de la Ciudad de Buenos Aires. Con una estrategia financiera sólida y el respaldo del mercado, la Ciudad se prepara para un futuro de crecimiento y desarrollo sostenible.








