En esta noticia, se revela un dato impactante que ha despertado la curiosidad de muchos: los dólares de lavado de dinero liberados a través de las Cuentas Especiales de Regularización de Activos (CERA). ¿Pero realmente impactarán en la economía como se esperaba?
¿Se centrarán en la economía?
Desde el 1 de enero, los fondos de la CERA fueron liberados sin tener que pagar impuestos, gracias al Régimen de Regularización de Activos (Ley 27.743). Este proceso, conocido como "lavado de dinero", permitió a los argentinos regularizar sus activos pagando un "impuesto especial de regularización". Sin embargo, ¿para qué utilizarán esos dólares los contribuyentes?
Según la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), en la tercera etapa de este proceso, los interesados tuvieron tiempo de incorporarse hasta el 7 de mayo de 2025 y presentar la declaración jurada correspondiente antes del 6 de junio. Aquellos que se incorporaron en la última etapa tuvieron que pagar un impuesto del 15% sobre el excedente de US$100,000.
Los números detrás de la noticia
Después de culminar el proceso de adhesión, ARCA anunció que los activos en las cuentas CERA y ALyC ascendieron a 24.467 millones de dólares, distribuidos en 343.037 cuentas. De estas, 17.167 corresponden a cuentas en el exterior, con un monto de u$s 295.514.374.
El capital depositado en el CERA podrá invertirse en valores públicos, comportamientos en la bolsa de valores local, obligaciones negociables, fondos de inversión comunes, certificados de participación o títulos de deuda fiduciaria para financiar el MIPYME, y proyectos inmobiliarios.
¿Impactarán en la economía?
Expertos consultados señalan que la mayoría de estos fondos ya están en la economía, destinados a inversiones en el mercado y proyectos inmobiliarios. La posibilidad de que estos 24.467 millones de dólares se vuelquen masivamente en la economía parece poco probable en el corto plazo.
El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, estima que el saldo real disponible será mucho menor de lo reportado. Además, el secreto fiscal y bancario en torno a las cuentas CERA dificultan conocer con precisión la cantidad de dinero depositada.
En resumen, el impacto inmediato en la economía será limitado, ya que la mayoría de los fondos permanecerán en el sistema financiero local. Habrá que esperar para ver qué incentivos tienen los contribuyentes para asignar esos fondos de manera efectiva.








