El fin del «comercio Trump» y el surgimiento del comercio anti-Trump
El “comercio Trump” está muerto. Larga vida al comercio anti-Trump. Dondequiera que se mire en los mercados financieros, aparecen señales de que Los inversores globales están haciendo esfuerzos para evitar los Estados Unidos de Donald Trump.
Un cambio de enfoque en los mercados financieros
Los administradores de fondos no están abatidos, ni mucho menos. Los niveles de entusiasmo en los precios generales de los activos más riesgosos son hoy similares a los registrados inmediatamente después de que el presidente ganara la reelección a finales de 2024, según encuestas a inversores.
El panorama económico en el segundo año del segundo mandato de Trump
La forma en que se manifiesta en los mercados se ha invertido. En ese momento predominaba un discurso triunfalista sobre una nueva administración estadounidense dispuesta a desregular y estimular la economía hasta lograr un dominio imparable en la economía y los mercados globales. Se consideraba que Estados Unidos iba camino de absorber el crecimiento del resto del mundo desarrollado, impulsando el dólar y ampliando la brecha entre las boyantes acciones estadounidenses y un panorama sombrío en otros lugares.
El desempeño de las acciones en los mercados globales
Al entrar en el segundo año del segundo mandato de Trump, el panorama es muy diferente. El optimismo sigue presente, pero aparece en lugares completamente diferentes. La forma más sencilla de medirlo es a través del desempeño de las acciones. El punto de referencia S&P 500 de los EE.UU. es ahora ligeramente negativo en lo que va de año oscilando tediosamente dentro de un rango inusualmente estrecho desde finales de diciembre. Normalmente, esto reflejaría un brote global de nerviosismo. Esta vez, sin embargo, la tensión se concentra en Estados Unidos debido a la tensión en su valioso sector tecnológico y a la disfunción política. Los mercados europeo y asiático, por el contrario, siguen en buena forma.
El reequilibrio global de los inversores
Este podría convertirse en el peor año para las acciones estadounidenses en comparación con el resto del mundo desde al menos 1995. Aún no está claro cuán significativa será la reciente corrección en las acciones vinculadas a la IA, pero la ola de preocupación sobre el impacto de la IA en el sector tecnológico en general está inclinando aún más la balanza lejos de Estados Unidos y hacia Europa.
La economía europea toma protagonismo
Europa no es la única beneficiaria, pero sí una de las principales. El directivo francés Carmignac compara el momento con el despertar de la “Bella Durmiente”, con una serie de factores estructurales y económicos que favorecen al llamado “Viejo Continente”. Están llegando sumas récord fondos de acciones europeos por inversores que buscan diversificar fuera del sector tecnológico y protéjase de los riesgos políticos internos de EE. UU.
El dinero no está abandonando los mercados estadounidenses en masa, pero los banqueros e inversores señalan que los nuevos flujos que ingresan al sistema financiero buscan otros destinos. En este contexto, resulta sorprendente que incluso Cuando Trump vio limitado su margen de acción –como ocurrió la semana pasada con los aranceles– los mercados estadounidenses no repuntaron con fuerza. El mundo avanza, de forma lenta pero segura.
En resumen, el mundo financiero está experimentando un cambio significativo en su enfoque, con una clara preferencia por evitar los Estados Unidos de Trump y buscar oportunidades en otros mercados. Este reequilibrio global podría tener profundas implicaciones en el futuro de la economía mundial y en las estrategias de inversión de los grandes actores del mercado.








