Los hermanos David y Ariel Cuño vivieron una pesadilla que nadie debería experimentar: fueron secuestrados en Israel por terroristas palestinos y pasaron más de 600 días en cautiverio en la Franja de Gaza. Sin embargo, a pesar de todo lo que vivieron, lograron regresar con vida y ahora están en Argentina para contar su historia y hacer un llamado a la prevención.
En una entrevista exclusiva con El Cronista, los hermanos Cuño compartieron detalles impactantes sobre su cautiverio. David y Ariel, ambos nacidos en Israel e hijos de argentinos, fueron secuestrados junto a otros miembros de su familia, incluidas sus esposas e hijos. A pesar de las adversidades, lograron mantenerse fuertes gracias a la esperanza y la fe en sus seres queridos.
Durante su tiempo en cautiverio, los hermanos Cuño fueron sometidos a condiciones inhumanas y a intentos de manipulación por parte de sus captores. Fueron separados y vivieron experiencias diferentes, pero ambos coinciden en que es fundamental compartir su historia para concienciar al mundo sobre la realidad de los secuestros y el terrorismo.
En su visita a Argentina, los hermanos Cuño se reunieron con el presidente Javier Milei, a quien agradecieron por su apoyo y dedicación para lograr su liberación. La reunión fue emotiva y llena de agradecimiento por parte de los hermanos, quienes destacaron la importancia de seguir luchando por la libertad de todos los secuestrados que aún permanecen en Gaza.
A pesar de todo lo que vivieron, David y Ariel se mantienen firmes en su compromiso de seguir viviendo en Israel. Reconocen los riesgos, pero también valoran la fortaleza y la comunidad que los rodea. Su historia es un testimonio de resiliencia y esperanza, y su mensaje es claro: nunca debemos olvidar lo que pasó y debemos trabajar juntos para evitar que se repitan tragedias como la que vivieron los hermanos Cuño.
En medio de la adversidad, David y Ariel encuentran consuelo en el apoyo de sus seres queridos, en su fe y en el compromiso de seguir adelante. Su valentía y determinación son un ejemplo para todos, y su historia nos invita a reflexionar sobre la importancia de la solidaridad y la unidad en tiempos de crisis. Los hermanos Cuño nos recuerdan que, incluso en los momentos más oscuros, la esperanza y la fuerza interior pueden guiarnos hacia la luz.








