Madrid: Abengoa, destituyen al consejo de la empresa.

Abengoa se queda sin cabeza. La junta general extraordinaria, celebrada este martes por la mañana, ha aprobado la destitución de todo el consejo de administración de la empresa matriz, Abengoa SA, a propuesta de los accionistas minoritarios, que habían forzado la asamblea con esa intención.

Contra pronóstico, este grupo, reunido en Abengoashares, ha tenido mayor representación de votos (un 17%) que la dirección (un 11%) por lo que ha logrado ese objetivo.

Sin embargo, el presidente de la empresa, Gonzalo Urquijo, ha impedido el nombramiento de los nuevos consejeros que proponían por haber presentado la lista de nombres fuera de plazo.

Esto supone que la matriz del grupo se quede acéfala al menos hasta que se celebre la próxima junta extraordinaria convocada para el 21 y 22 de diciembre, en primera y segunda convocatoria.

El consejo presidido por Urquijo sigue, no obstante, en Abenewco1, filial titular de los negocios y activos. Esta filial pasaría a ser la cotizada con la refinanciación pactada con los acreedores en el último plan de reestructuración.

Abengoashares sacó adelante sus propuestas con el 66% de los votos representados en una junta que fue totalmente telemática y que solo tuvo dos intervenciones, correspondientes a los abogados de dicho grupo.

Sin embargo, al no salir el nombramiento de un nuevo consejo, muchas de las propuestas quedan pendientes.

En ese sentido, los accionistas aprobaron los puntos del orden del día que decían que se instruya al nuevo consejo para renegociar el plan y la deuda, elaborar un plan y firmar acuerdos para el uso de la marca.

Protagonismo de los abogados

Los minoritarios también pidieron votar la destitución de los consejeros uno a uno, a lo que el presidente adujo que debía votarse de forma colectiva por no figurar así en la petición inicial.

En cuanto a la negativa para nombrar el nuevo consejo, Urquijo adujo que si se hacía podía impugnarse al no responder a la Ley de Sociedades de Capital.

A juicio del equipo jurídico de la empresa, la ley impide que se pueda nombrar un nuevo consejo porque los nombres tendrían que haber sido comunicados con tiempo de sobra para los accionistas hubieran conocido sus currículos.

La Ley de Sociedades de Capital dice que los accionistas minoritarios pueden incluir nuevos puntos en el orden del día siempre que superen el 5% dentro de un plazo determinado y que;

Incluso, lo pueden hacer en el desarrollo de la junta. A esto es a lo que se agarran los minoritarios para proceder al cambio.

El grupo de accionistas minoritarios anunció el sábado la formación de un nuevo consejo de administración presidido por Marcos de Quinto, exdiputado por Ciudadanos y expresidente de Coca-Cola España, y formado, además, por otras seis personas:

Verónica Vargas Girón, Eva Ballesté Morillas, Pedro Flores Domínguez-Rodiño, Margarida Smith, Jordi Sarrias y Juan Pablo López Bravo. Como secretario no consejero, proponían a Ignacio Trillo Garrigues.

Marcos de Quinto, a la espera

En respuesta a esta asechanza, la dirección de Abengoa contraatacó el domingo con la convocatoria de una nueva junta extraordinaria para el 21 de diciembre, en primera convocatoria, y el 22, en segunda.

Su estrategia consiste en proponer la reducción del consejo de la sociedad holding, Abengoa SA, a tres miembros con el nombramiento de Francisco Prada Gayoso, Joaquín García-Romanillos Valverde y Alejandro Sánchez-Pedreño en sustitución de los siete actuales: Gonzalo Urquijo, Josep Piqué, Manuel Castro Aladro, José Luis del Valle Doblado, José Wahnon, Pilar Cavero y Ramón Sotomayor.

Estos siete representantes seguirán, no obstante, en el consejo de Abenewco 1, que es la sociedad de la que cuelgan las sociedades operativas de Abengoa.

Abengoa SA, la matriz histórica del grupo, fundada en 1941, es todavía el principal accionista de Abenewco 1 con un 78% (el 22% restante lo poseen el Banco Santander y NM1, grupo de fondos acreedores), además de ser la propietaria de los activos y la titular de los negocios desde la reestructuración de 2017.

Si se completa la refinanciación firmada en agosto y que depende de que la Junta de Andalucía aporte los 20 millones que la multinacional asegura que se comprometió verbalmente a aportar, Abenewco1 se convertirá en la cabecera del grupo, sería la nueva cotizada y la matriz histórica tendría sólo el 2,7% de la filial, siempre y cuando logre superar el desequilibrio patrimonial de 388 millones, por la que Abengoa S. A. está en preconcurso.

La agrupación de accionistas minoritarios ha puesto en duda esta valoración que sitúa a la matriz del grupo en causa de disolución.

Ese patrimonio negativo es lo que llevó a plantear la refinanciación firmada en agosto y que está bloqueada porque la Junta de Andalucía se niega a participar y que deja a los accionistas sólo con el 2,7% del grupo que encabezaría Abenewco1 o sin nada si se confirma la quiebra de la matriz histórica.

Cambio de rumbo

La plataforma asegura que los miembros elegidos “están dispuestos a encontrar una solución óptima para todas las partes interesadas, empezando por la reversión de la situación preconcursal que sin duda es algo que beneficiaría a todos los protagonistas, desde los accionistas, hasta los proveedores, acreedores, empleados y clientes hasta la sociedad misma”.

Este consejo quiere dar un cambio de rumbo aplicando el plan de viabilidad que presentó Abengoashares el miércoles pasado, que se centra en la reducción de la deuda y los costes del servicio de la misma.

Asimismo, piden una nueva valoración del grupo, la conversión de los bonos, el mantenimiento de la ayuda financiera del ICO y Cesce y la petición de ayuda a la SEPI en el corto plazo. También creen imprescindible “incrementar la transparencia de la compañía y transmitir confianza a proveedores, acreedores, directivos, empleados y a todos los grupos de interés de esta gran compañía que necesita nuevos líderes al mando, para volver a situarse en el mapa de las mayores ingenierías mundiales”.

La crisis de la pandemia supuso un nuevo traspiés para el grupo, que tuvo que elaborar y negociar el tercer plan de salvación. Los acreedores aceptaron, así como los proveedores; sin embargo, faltan los 20 millones que, según la empresa, la Junta de Andalucía se comprometió a poner.

El grupo afrontó un plan de reestructuración en 2017 en el que se realizó una quita y recapitalización de deuda por valor de 7.000 millones de euros. Posteriormente, en 2019, en una segunda reconversión, se capitalizaron otros 3.000 millones.

En total, una quita del 95%. Ahora, en esta tercera reestructuración, ha acordado la financiación de 230 millones con aval del ICO del 70%; líneas de avales de 300 millones con apoyo del Cesce; quita del 50% de la deuda con los acreedores financieros y una solución para la deuda comercial con los proveedores, a los que se les ofrece el 5% de los flujos de caja y fondos procedentes de la venta de activos.