El Ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, se reunió este martes con los jueces del Corte Suprema, Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti en el Palacio de Justicia, en lo que fue el primer encuentro formal entre la nueva dirección de la cartera y el máximo tribunal. Esta reunión ha desatado un intenso debate sobre la necesidad de cubrir más de 300 vacantes en juzgados y fiscalías de todo el país, un tema crucial que ha generado gran preocupación en el ámbito judicial.
La prioridad de esta reunión fue abordar la crítica situación del sistema judicial y la urgencia de normalizar la integración de los tribunales federales, donde la falta de personal ha generado un colapso operativo que afecta directamente a la administración de justicia. El Ministerio de Justicia ha anunciado que enviará los documentos correspondientes al Senado para agilizar los procesos de nombramiento y así poder restablecer la normalidad en las dependencias judiciales.
En este sentido, se ha destacado la importancia de abordar en primer lugar aquellas jurisdicciones que se encuentran colapsadas, como los juzgados de Familia, Civil y Criminal Ordinario, así como la Sala Penal Económica de la Ciudad de Buenos Aires. Se pretende dejar para una segunda etapa los nombramientos políticamente más sensibles, como los cargos en el fuero penal federal o aquellos vinculados a casos de alto perfil, con el fin de garantizar una transición más ordenada y eficiente.
La presencia de Santiago Viola como representante del Poder Ejecutivo en el Consejo Judicial ha marcado un hito en esta nueva etapa de diálogo y coordinación entre el Gobierno y la Corte Suprema. Viola, hombre de confianza de Karina Milei y secretario de Justicia, tendrá la importante tarea de representar al Ejecutivo en el organismo encargado del control disciplinario de los jueces, la apertura de concursos para cubrir vacantes y la acusación en juicios políticos a los magistrados.
El Gobierno ha dejado claro su compromiso con la independencia judicial y la seguridad jurídica, destacando la importancia del diálogo con la Corte en un momento en el que se impulsan reformas estructurales en el sistema judicial. Entre estas reformas se incluye la modificación del Código Penal, los cambios en la jurisdicción laboral aprobados en extraordinaria y el proceso de cobertura de vacantes, que se espera que avancen en el Senado en los próximos meses.
En resumen, la reunión entre el Ministro de Justicia y la Corte Suprema ha sentado las bases para una colaboración estrecha y coordinada en la búsqueda de soluciones para los desafíos que enfrenta el sistema judicial argentino. Con un enfoque claro en la normalización de los tribunales federales y la cobertura de vacantes, se espera que este sea el comienzo de una nueva etapa de fortalecimiento institucional y respeto por el Estado de Derecho en el país.








