El mercado de locales comerciales en la Ciudad de Buenos Aires ha experimentado un aumento significativo en la vacancia hacia finales de 2025, según revela una encuesta realizada por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC). El número de negocios vacíos -ya sea en venta, alquiler o cerrados- ha aumentado un 26,9% en comparación con el mismo período del año anterior, reflejando las dificultades que enfrenta el sector minorista debido a un consumo aún débil y márgenes cada vez más ajustados.
Detectados 198 locales sin actividad en las principales arterias comerciales de la ciudad, frente a los 156 registrados en el mismo bimestre de 2024, lo que muestra un panorama preocupante para el comercio local. La caída del consumo ha impactado en la continuidad de muchos negocios, especialmente los más pequeños, que luchan por sostenerse frente a los altos costos fijos. Muchos comerciantes se ven obligados a reducir su superficie, mudarse a locales más económicos o incluso cerrar sus puertas.
En cuanto a los espacios ofrecidos en venta o alquiler, las cifras confirman esta tendencia negativa. Se registra un aumento del 2,2% en los locales en alquiler en comparación con el bimestre anterior, y un aumento del 9,5% respecto al mismo período del año anterior. Estos números reflejan las dificultades que enfrentan los comerciantes para mantener sus negocios a flote en un contexto económico desafiante.
La encuesta también revela que hay zonas más afectadas que otras en la Ciudad de Buenos Aires. En corredores comerciales tradicionales como las avenidas Santa Fe, Avellaneda, Córdoba, Rivadavia, Corrientes y Cabildo, que atraviesan barrios como Recoleta, Palermo, Flores, Caballito, Villa Crespo, Balvanera y Belgrano, se observó una disminución en el número de locales vacíos. Sin embargo, en lugares como Avenida Pueyrredón, en los sectores de Balvanera y Recoleta, y en la peatonal Florida en el microcentro porteño, se registró un aumento en la cantidad de locales sin actividad.
En resumen, el panorama para el mercado de locales comerciales en la Ciudad de Buenos Aires es desafiante, con un aumento en la vacancia y dificultades para mantener los negocios a flote. Los comerciantes se ven obligados a adaptarse a las circunstancias, reduciendo costos y buscando alternativas para sobrevivir en un entorno económico complicado.







