Migrantes latinoamericanos en Estados Unidos: ¿una herramienta con fines políticos? | Las noticias y análisis más importantes de América Latina |

Esta semana, el gobernador del estado de Texas, Greg Abbott, envió dos autobuses con migrantes latinoamericanos a las inmediaciones de la residencia de la vicepresidenta estadounidense Kamala Harris en Washington, Estados Unidos.

Asimismo, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, envió en avión a un grupo de 50 migrantes a la rica isla de Martha’s Vineyard, en Massachusetts, también procedente de Texas. En ambos casos, la mayoría son venezolanos.

Traslado de migrantes podría ser un «delito de estafa»

“La administración Biden-Harris continúa ignorando y negando la crisis histórica en nuestra frontera sur, que ha puesto en peligro y abrumado a las comunidades de Texas durante casi dos años”, dijo Abbott el jueves. “Texas continuará enviando inmigrantes a ciudades santuario como Washington DC hasta que el presidente Biden y el zar fronterizo Harris den un paso al frente y hagan su trabajo para asegurar la frontera”, advirtió.

En un comunicado de prensa publicado al día siguiente, la oficina de Abbott detalló que Texas ha enviado más de 8.000 migrantes por tierra a la capital estadounidense desde abril, más de 2.500 a la ciudad de Nueva York y más de 600 a Chicago desde agosto. .

La llamada Operación Estrella Solitaria «continúa llenando los peligrosos vacíos dejados» por el gobierno de Estados Unidos al negarse a «asegurar la frontera», dice el comunicado. “Cada persona que es aprehendida o arrestada y cada gramo de droga incautada habría llegado de otro modo a las comunidades de Texas y del país debido a las políticas de fronteras abiertas del presidente Biden”.

Varias organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes rechazaron estas acciones y consideran que responden a motivaciones políticas.

Carolina Jiménez, presidenta de la organización de defensa de los derechos humanos The Washington Office on Latin America (WOLA), explica en conversación con que «la información que se ha recopilado hasta el momento parece indicar que estos vuelos se realizaron bajo engaño», ya que que “muchos migrantes han dicho a abogados, defensores de derechos humanos y prensa que les habían dicho que iban a Boston y que también iban a recibir apoyo para la integración laboral y terminaron en una isla totalmente desconocida para ellos”.

“Podríamos estar ante el delito de estafa”, advierte, indicando que los gobernadores “están transportando gente con información falsa”.

Aspiraciones presidenciales detrás del traslado de migrantes

Asimismo, Jiménez señala que podría haber dos intenciones detrás del envío de migrantes por parte de Abbott y DeSantis a estados con gobiernos demócratas. La primera es que en noviembre de 2022 habrá elecciones de medio término en Estados Unidos. «Hay una lucha muy fuerte entre los partidos y el Partido Republicano quiere retomar el control del Congreso que perdió en las últimas elecciones».

Además, el experto recuerda que tanto Abbott como DeSantis «tienen aspiraciones presidenciales», de cara a las elecciones de 2024, «lo que implica una carrera por la nominación presidencial de cada partido» y «cada uno quiere demostrar que es el hombre fuerte». contra la inmigración ilegal».

El caso de la migración venezolana es particularmente alarmante. Cerca de 7 millones de venezolanos han abandonado su país, según la ONU, convirtiéndose en el mayor éxodo a escala mundial, junto al provocado por la invasión rusa a Ucrania. La gran diferencia es que en el país caribeño no hay guerra.

Además, muchos de estos migrantes ahora se embarcan en un viaje mortal a pie desde Venezuela a los Estados Unidos. Y hay relatos aterradores de las penurias y terribles historias que les toca atravesar al cruzar la temida selva del Darién, entre Colombia y Panamá, donde varios de ellos han muerto, según los medios, aunque no hay cifras oficiales.

La segunda intención, según Jiménez, es “mandar un mensaje disuasorio, decirle a la gente que se van de Venezuela, de Colombia, de Perú, cruzando ese horror que es el Tapón del Darién y subiendo por Centroamérica y México para llegar a Estados Unidos”. Unidos, que es mejor que no lleguen porque aquí les puede pasar este tipo de cosas.

Responsabilidad compartida y transnacionalidad

«El gobierno federal podría invertir mucho más en infraestructura de asilo», ya que es «terriblemente difícil» para los migrantes que llegan a los estados fronterizos de EE. UU. pasar por el proceso de asilo. “No ha habido inversión en el sistema de asilo de Estados Unidos, que también fue tremendamente dañado durante la administración Trump”, dice el experto.

Sin embargo, “el fenómeno migratorio siempre implica una responsabilidad compartida porque, dentro de los diversos fenómenos humanos que existen, el fenómeno migratorio es uno de aquellos que por su naturaleza implican la transnacionalidad y el cruce de fronteras”.

En este sentido, “sin duda, siempre hay que mirar a la raíz de una migración forzada”. El hecho de que en este caso la mayoría de los migrantes enviados a Washington y Massachusetts sean venezolanos se debe a que “el éxodo venezolano continúa, porque Venezuela es un país donde se violan masivamente los derechos humanos y donde sigue existiendo una emergencia humanitaria compleja”. que ha puesto a la población en una situación de incluso inseguridad alimentaria”.

(es)

Read More: Migrantes latinoamericanos en Estados Unidos: ¿una herramienta con fines políticos? | Las noticias y análisis más importantes de América Latina |