En una reciente noticia que ha sacudido los cimientos políticos y fiscales del país, el presidente Javier Milei ha confirmado que no vetará el Presupuesto 2026, a pesar de las controversias surgidas en la Cámara de Diputados. Este revés ha generado un escenario de incertidumbre en cuanto a las consecuencias fiscales que podría acarrear, especialmente en lo que respecta al déficit cero, un pilar fundamental en la agenda económica del Gobierno.
El presidente Milei ha anunciado que se implementarán ajustes internos en los rubros presupuestarios para asegurar el cumplimiento del déficit cero. En palabras del mandatario, se reasignarán facturas en el resto del presupuesto o se reformularán recursos en las propias áreas, como una estrategia para mantener la disciplina fiscal sin recurrir a aumentos de impuestos.
El revés en Diputados, que se tradujo en la aprobación del presupuesto sin las modificaciones solicitadas por el Gobierno, ha representado un desafío para las cuentas fiscales. Con 132 votos afirmativos, 97 votos negativos y 19 abstenciones, la exclusión del Capítulo XI ha generado un desequilibrio que el Ejecutivo deberá enfrentar.
A pesar de este escenario adverso, el presidente Milei ha reafirmado su compromiso con el déficit cero y ha descartado la posibilidad de aumentar los impuestos. La estrategia del Gobierno se basa en la reasignación de partidas como herramienta para compensar el gasto adicional que implican las leyes de discapacidad y universidades, sin comprometer el equilibrio fiscal.
La decisión de no vetar el presupuesto y apostar por su aprobación en el Senado sin modificaciones busca evitar nuevos desgastes políticos en el Poder Legislativo. El Gobierno confía en que, con la ley sancionada, tendrá margen para realizar los ajustes necesarios desde la administración.
En conclusión, el panorama fiscal del país se encuentra en un momento crucial, con desafíos y decisiones importantes que marcarán el rumbo de la economía en los próximos años. La reasignación de partidas como herramienta y el compromiso con el déficit cero son aspectos clave en la estrategia del Gobierno para mantener la estabilidad económica y fiscal.








