En esta noticia, se revela la urgente necesidad de declarar la emergencia ígnea en la región patagónica para hacer frente a los devastadores incendios forestales que han arrasado miles de hectáreas en los últimos meses. Los gobernadores de La Pampa, Río Negro, Neuquén, Chubut y Santa Cruz han realizado un llamado al gobierno nacional para que tome medidas rápidas y efectivas ante esta crisis sin precedentes.
La peor sequía desde 1965 ha exacerbado la situación, dejando a las autoridades sin otra opción que recurrir a la declaración de emergencia ígnea. Ante la presión de los gobernadores, se rumorea que el vicejefe de gobierno porteño, Diego Santilli, estaría evaluando la posibilidad de enviar un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) para acelerar el proceso y brindar el apoyo necesario a las zonas afectadas.
La emergencia ígnea permitiría desbloquear fondos extraordinarios para combatir los incendios, agilizar la compra de equipos y contratación de medios, reforzar la coordinación entre Nación y provincias, y planificar la recuperación ambiental y productiva de las áreas afectadas. Además, facilitaría la ayuda directa a productores, familias y municipios golpeados por los incendios.
Hasta el momento, se estima que más de 200.000 hectáreas han sido consumidas por el fuego en la Patagonia, con Chubut siendo una de las provincias más afectadas. A pesar de los esfuerzos de los Bomberos Voluntarios, la magnitud de los incendios ha superado las capacidades de respuesta de las autoridades locales, lo que ha llevado a la necesidad de una intervención a nivel nacional.
Es crucial destacar que la emergencia ígnea no se limita solo a Chubut, ya que otras provincias como La Pampa, Neuquén, Entre Ríos, Río Negro y Santa Cruz también han sufrido graves pérdidas debido a los incendios. La situación es crítica y requiere una respuesta inmediata y coordinada por parte del gobierno para mitigar los daños y proteger a las comunidades afectadas.
En medio de esta crisis ambiental, es imperativo que las autoridades actúen con rapidez y eficacia para evitar mayores pérdidas y garantizar la seguridad de la población. La declaración de la emergencia ígnea es el primer paso hacia la recuperación y reconstrucción de las áreas devastadas por el fuego, y es fundamental que se implementen medidas concretas y efectivas para hacer frente a esta emergencia.








