El misterioso cierre de la fábrica de neumáticos Destino
El presidente Javier Milei ha levantado sospechas con su pregunta en redes sociales: «¿Soy conspirador?» Esta incógnita surge justo después del anuncio del cierre de la emblemática fábrica de neumáticos Destino, en medio de un debate sobre reforma laboral en el Congreso y un acuerdo comercial con EE.UU. que afecta al comercio de acero y aluminio.
Una crisis anunciada
La empresa argentina Destino ha estado en crisis durante algún tiempo, y según Juan Cantarella, presidente de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), la avalancha de importaciones de China ha sido la gota que colmó el vaso. Esta situación ha generado críticas contra la política de apertura de mercados del Gobierno, que ha sido cuestionada por importantes sectores industriales.
Reacciones en la industria
La Unión Industrial Argentina (UIA) ha señalado que el cierre de Destino no es un hecho aislado, sino parte de un fenómeno global en el que sectores industriales enfrentan una competencia internacional distorsionada. Desde el Ministerio de Trabajo se ha dictado una conciliación obligatoria para evitar despidos masivos, mientras se culpa a los sindicatos de fomentar la crisis.
Las acusaciones y controversias
El empresario Javier Madanes Quintanilla, dueño de Fate, ha sido puesto en el ojo del huracán. Se han generado sospechas sobre la coincidencia del cierre de Destino con el debate sobre la reforma laboral en el Congreso. Las críticas del empresario hacia el Gobierno y su postura sobre el control de capitales han generado controversia.
El impacto en la industria nacional
La exclusión de metales como el acero y el aluminio en el acuerdo con EE.UU. ha generado preocupación en la industria argentina. Empresas como Techint y Aluar se ven afectadas, lo que ha llevado a exigir condiciones competitivas razonables. La incertidumbre sobre la revisión de esta exclusión por parte de la Casa Blanca ha mantenido en vilo a los industriales locales.
En resumen, el cierre de la fábrica Destino ha desatado una serie de controversias en el ámbito industrial argentino, poniendo en tela de juicio las políticas de apertura de mercados y generando incertidumbre sobre el futuro de la industria nacional.








