En esta noticia se revelan las sorprendentes cifras de popularidad de los líderes políticos argentinos, con resultados impactantes que muestran el declive generalizado en la imagen de la mayoría de ellos. Solo un dirigente logró subir su imagen, mientras que los demás sufrieron una caída en sus niveles de aprobación.
La encuesta realizada por AtlasIntel y Bloomberg entre el 20 y el 24 de marzo de 2026 arrojó datos alarmantes para el presidente Javier Milei, cuya imagen positiva se desplomó al 37%, con un 62% de opiniones negativas. A su vez, la aprobación de su gestión cayó al 36.4%, marcando el nivel más bajo desde su llegada al poder.
A pesar de este panorama desalentador para Milei, Axel Kicillof se posiciona como el líder político con mayor imagen positiva, alcanzando un 38%, aunque su imagen negativa también ha aumentado, dejándole un balance negativo de -16 puntos. Por otro lado, Patricia Bullrich comparte cifras similares con el gobernador bonaerense, con una ligera ventaja en su imagen negativa.
En medio de esta caída generalizada, la vicepresidenta Victoria Villarruel emerge como el único líder cuya imagen mostró una mejora relativa, aunque sus números absolutos siguen siendo negativos, con un saldo de -45 puntos. Por otro lado, figuras como Cristina Kirchner, Martín Menem, y Mauricio Macri registran cifras preocupantes en cuanto a su imagen positiva y negativa.
Además de analizar la popularidad de los líderes políticos, la encuesta también identifica los principales problemas urgentes para los argentinos, con la corrupción y el desempleo liderando la lista. La preocupación por el debilitamiento de la democracia y las instituciones también es destacada, junto con temas como la inflación, la situación económica en general, la impunidad y el sistema judicial.
En resumen, los resultados de esta encuesta reflejan un panorama político complejo en Argentina, con una caída generalizada en la imagen de los líderes y una serie de problemas urgentes que requieren atención. A medida que nos acercamos a las elecciones presidenciales de 2027, será crucial para los líderes políticos abordar estas preocupaciones y trabajar en la reconstrucción de su imagen ante la opinión pública.








