Miles de supervivientes deambulan por Palma tras el ataque yihadista – Latino News

Sin recursos, cientos de personas marcharon a pie hacia la frontera con Tanzania en el norte, o hacia los campos (AFP)

Miles de personas deambulan por la ciudad de Palma, en el norte de Mozambique, en busca de sus seres queridos o de un refugio, una semana después de un ataque yihadista que dejó decenas de muertos en esa ciudad costera que limita con Tanzania.

En los últimos días arribaron al puerto de Pemba, a más de 300 kilómetros al sur, algunas embarcaciones con sobrevivientes y pequeñas piraguas.

Organizaciones humanitarias pronostican una importante llegada de sobrevivientes a la capital de la provincia de Cabo Delgado, en cuyo puerto reina una tensa calma, según la agencia de noticias AFP.

Sin recursos, cientos de personas marcharon a pie hacia la frontera con Tanzania en el norte, o hacia campamentos de desplazados internos., según varios testimonios recogidos por organismos humanitarios.

Muchos están agotados, sin comida y llegan con los pies hinchados, dicen las ONG.

Desde el domingo, los testigos han descrito a Palma como una ciudad fantasma. Pero persisten enfrentamientos esporádicos, según un comunicado publicado el martes por Naciones Unidas.

La violencia es la principal causa de una grave crisis humanitaria en Mozambique, que puede agravarse con más de 670.000 personas obligadas a abandonar sus hogares, según la ONU.

Lunes, el grupo yihadista Estado Islámico (EI) reclamó al autor del ataque y dijo que controlaba la ciudad.

El grupo dijo que su milicia mantiene el control de edificios gubernamentales, empresas y bancos, lo que contradice la versión de las autoridades, quienes, aunque confirmaron “decenas” de muertos, no dijeron haber perdido el control de la ciudad.

Desde octubre de 2017, la provincia de Cabo Delgado es escenario de ataques de milicianos islámicos conocidos como Al Shabaab, ajenos al grupo homónimo que opera en Somalia y mantiene vínculos con Al Qaeda.

Desde mediados de 2019, han sido reclamados principalmente por el Estado Islámico en África Central (ISCA), que ha intensificado sus acciones desde marzo de 2020.