Néstor Pitana, el árbitro récord que estará otra vez en una final y que en Argentina miran de reojo

Este sábado, cuando Palmeiras y Flamengo se enfrenten en el Centenario de Montevideo, Néstor Fabián Pitana dirigirá una final de la Copa Libertadores por tercera vez. También estuvo a cargo de los partidos decisivos de dos Mundiales. Y solo un hombre en todo el planeta dirigió más partidos de la Copa del Mundo que él. Fronteras exteriores, cuenta con un potente aval de los órganos rectores del balón. En casa, entrenadores, jugadores y entrenadores lo miran con menos aprecio.

Es difícil pensar en cataratas de cariño y reconocimiento para un hombre que viene cumpliendo el rol más ingrato que ofrece el fútbol desde hace casi dos décadas, a lo que Pitana, nacido en Corpus Christi (Misiones) el 17 de junio de 1975, accedió posteriormente. probó suerte como jugador de baloncesto (pasó a formar parte de la selección sub-18 de su provincia) y vio como finalizaba su carrera como delantero, que incluía gestiones hasta el 20 de junio en su ciudad natal, Tigre de Santo Pipó, guaraní Antonio Franco de Posadas y Textil Mandiyú de Currents. Tampoco recibió muestras de gratitud tan masivas, pero cconstruyó una carrera que lo llevó a la cima de su profesión.


El misionero longilineal (mide 1,92 metros), que hizo la carrera arbitral en el colegio Correntina Football League mientras estudiaba Profesores de Educación Física en la capital de esa provincia, inició su curso en torneos regionales, accedió a partidos del Argentino B en 2005 y Fue ascendido hasta llegar a Primera el 16 de junio de 2007, en una victoria 3 a 1 de Colón sobre Rosario Central en Santa Fe por la última fecha del Clausura de ese año. Ese día exhibió su primera tarjeta amarilla en la máxima categoría a Ángel Di María.

Néstor Pitana, cuando dirigió partidos en la Correntina Football League.

Desde entonces, estuvo a cargo de más de 300 partidos en torneos locales. Como la abrumadora mayoría de sus compañeros, qué sorpresa, recogió malestares en casi todas las instituciones y hoy es uno de los hombres señalados con frecuencia por los dirigentes de los grandes clubes en ese ejercicio que está prohibido por ley y extendido en práctica: el veto. En algunos casos, por viejos hechos que aún atesora la memoria selectiva de la afición.


“Sin él Gran pitanazo, no hubiéramos perdido “, aseguró Carlos Bianchi el 30 de marzo de 2014, luego de la derrota 2 a 1 de Boca ante River en La Bombonera por la décima fecha del Torneo Final. Ese día, el segundo gol de la visita, de Ramiro Funes Mori, llegó tras un córner resultante de una jugada en la que el balón había sido tocado por última vez por Manuel Lanzini antes de cruzar la línea de fondo.

Deberías leer:   Joaquín Correa se lesionó, salió de la cancha llorando y está en duda para los partidos de la Selección

“Obviamente no era una esquina, pero estas cosas pasan. Si esto terminaba en la esgrima o en el lateral, todo estaba ahí “, dijo el árbitro más tarde. Sin embargo, ese error, inmortalizado por simpatizantes, xeneiza como el Pitanazo, sigue siendo motivo de repudio.

Agustín Orion asegura a Néstor Pitana durante el partido que River venció 2 a 1 a Boca en La Bombonera en 2014 .. (Foto: Víctor R. Caivano / AP)

Agustín Orion asegura a Néstor Pitana durante el partido que River venció 2 a 1 a Boca en La Bombonera en 2014 .. (Foto: Víctor R. Caivano / AP)

Han pasado nueve años desde el día en que la afición de Independiente hizo la cruz al mesopotámico. El 24 de noviembre de 2012, el equipo que entonces dirigía a Américo Gallego empató 2-2 con River en la Libertadores de América. Ese día fue reclamado enérgicamente de la mano de Leandro González Pirez en el área de visitas que el juez consideró casual. Después de ese duelo, el rojo Jugó otros 21 (de los cuales ganó 5, empató 8 y perdió 8) antes de que se produjera el único declive de su historia, siete meses después. A pesar de esto, no faltan quienes responsabilizan a Pitana por la pérdida de la categoría.

Más cerca en el tiempo, en octubre de 2019, Independiente perdió 2 a 0 con Lanús en un choque de los cuartos de final de la Copa Argentina en el que el enfado contra el árbitro se renovó por una posición adelantada de José Sand en los dos primeros y una supuesta infracción sobre Andrés. Roa en el área que no fue sancionada. Y en enero de este año, en una derrota por 4-3 ante el Arsenal, Pitana tampoco concedió un penalti por una supuesta falta sobre Alan Velasco y expulsó a Alan Franco por protestar. Suficiente para una declaración de persona no bienvenida por parte de Avellaneda.

En River tampoco lo ven con buenos ojosAunque nunca hubo una actuación que conmoviera los ánimos. Hay un recuerdo ingrato que incluye a Pitana: fue árbitro en la ida de la Promoción ante Belgrano en 2011, la noche en que un grupo de encapuchados invadió la cancha del estadio Julio César Villagra en Barrio Alberdi. Pero su trabajo no fue decisivo en la derrota por 2-0 del equipo dirigido por Juan José López.

Más allá de los errores técnicos que pudo haber cometido el misionero en algún juego, en los últimos años varios protagonistas lo interrogaron sobre su trato en el campo de juego. Entre los que le apuntaban estaban Marcelo Gallardo, Silvio Romero y, hace poco más de dos meses, Fernando Gago, cuando todavía era entrenador de Aldosivi.

El entrenador de River tuvo más de un encuentro con el juez. El más visible fue en noviembre de 2017, cuando se quejó por una situación de maltrato hacia el lateral Gonzalo Montiel. “Nunca vuelvas a llamar gilipollas a un jugador. No les falte el respeto “, espetó el DT muy enojado.

Deberías leer:   Atlético de Madrid vs Athletic de Bilbao, por la Supercopa de España: previa y alineaciones, en directo

Hace menos de un mes, volvieron a chocar durante un partido entre los Millonario y Estudiantes en La Plata. “No tengo nada en su contra, pero a veces no te mira cuando quieres hablar con él, te ignora, luego a veces te saca de lugar”explicó el Muñeca después de la reunión.

“Hay que hacer autocrítica”, Sugirió Pitana a Gago, quien lo reclamaba para una supuesta posición de liderazgo en el tercer gol que su equipo había recibido en la derrota en casa por 4-1 de Aldosivi ante Godoy Cruz en septiembre pasado. Esa recomendación molestó al exjugador de Boca, al Real Madrid y a la Selección. “No me faltes el respeto”el demando.

Tres meses antes de esa situación, Pitana había dirigido la final de la Copa de la Liga Profesional que Colón venció 3-0 al Racing en el estadio San Juan del Bicentenario. Esa noche, empujó a Christian Bernardi fuera del campo cuando el mediocampista de Sabalero Lo reemplazaría Santiago Pierotti a 10 minutos del final del partido.

En otro encuentro de Colón, esta vez ante el Platense en Santa Fe hace tres semanas, el árbitro volvió a ser protagonista y su actuación dejó insatisfechos a los protagonistas de ambos equipos. Lo más llamativo de esa tarde, en la que fueron expulsados ​​el defensa visitante Nahuel Iribarren y el técnico local Eduardo Domínguez (ambos por protestar), fue que Facundo Farías recibió tarjeta amarilla tras lanzar una bicicleta con un sombrero que enardeció a los jugadores del equipo Vicente López. ¿El motivo del amarillo? Nadie lo supo.

Paralelamente al paseo de Pitana por los campos del país, despegó en otras tierras desde que fue designado internacional en 2010, cuando su trabajo como personal de seguridad en las boleras ya estaba muy lejos y su trabajo como extra en la película La furia, protagonizada por Diego Torres y Laura Novoa y filmada en Misiones en 1996 (interpretó el papel de un guardia de prisión).

Su apellido se repitió en numerosos torneos internacionales por equipos. Participó en el Mundial Sub-17 2013 en Emiratos Árabes Unidos, en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, en la Copa Confederaciones 2017 y en las ediciones 2015, 2019 y 2021 de la Copa América.

En este último, también se vio envuelto en una polémica cuando concedió un gol a Brasil ante Colombia en una maniobra en aquel en el que la pelota rebotó en una de sus piernas antes de un centro de Renan Lodi que Roberto Firmino cabeceó en la red. Los visitantes exigieron que se cancele la acción y se reanude el juego con un balón a tierra, pero Pitana se mantuvo firme y validó el gol. Horas después, la Federación Colombiana de Fútbol exigió su suspensión automática. Esa fue la última participación del argentino en el certamen.

Deberías leer:   Graves incidentes en la previa de Real Sociedad vs Atlético de Madrid con Diego Simeone como protagonista

Más allá de estas luchas, el buen concepto que la FIFA construyó de él le permitió ser elegido para actuar en dos Mundiales. En Brasil 2014 lideró tres partidos en la fase de grupos y uno en cuartos de final (victoria de Alemania por 1-0 sobre Francia), pero el avance de la selección argentina a semifinales lo dejó fuera de carrera.

En Rusia 2018 estuvo a cargo de cinco partidos, incluido el de apertura, en el que el anfitrión venció 5-0 a Arabia Saudí, y la final, en la que Francia venció 4-2 a Croacia (Emuló lo hecho en Alemania 2006 por Horacio Elizondo, quien también lideró los primeros y últimos juegos del certamen). Sus nueve partidos del Mundial lo colocan como el segundo árbitro con más apariciones en la historia del torneo de selecciones máximas, solo superado por el uzbeko Ravshan Irmatov (11 entre Sudáfrica 2010, Brasil 2014 y Rusia 2018).

Antes de la final entre Francia y Croacia en Moscú, se especulaba que este sería su último encuentro y que luego se retiraría y se convertiría en instructor de la FIFA. Pero eso no sucedió. En diciembre de ese año fue elegido como el mejor árbitro del mundo por la Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol (IFFHS), superando al holandés Björn Kuipers.

Nestor Pitana recibe los saludos de Vladimir Putin tras la final del Mundial de Rusia 2018 (Foto: Dylan Martinez / Reuters)

Nestor Pitana recibe los saludos de Vladimir Putin tras la final del Mundial de Rusia 2018 (Foto: Dylan Martinez / Reuters)

La Confederación Sudamericana de Fútbol también lo ha tenido en cuenta para las instancias decisivas de torneos de clubes en los que no intervinieron equipos argentinos o se cruzaron selecciones nacionales. Dirigió dos finales de la Recopa Sudamericana: la ida de la edición de 2012, en la que Universidad de Chile y Santos empataron 0-0 en el Estadio Nacional de Santiago; y la vuelta de 2015, que River venció 1-0 a San Lorenzo en Pedro Bidegain.

En la Copa Libertadores estuvo a cargo de la ida de la final de 2013, en la que Olimpia derrotó 2-0 al Atlético Mineiro en Defensores del Chaco; y el regreso de la definición de 2016, que consagró al Atlético Nacional con su victoria por 1-0 sobre Independiente del Valle en Medellín. Este 27 de noviembre, agregará uno más a su cargado currículum.