La noticia de la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos ha sacudido el ámbito político internacional, generando reacciones encontradas entre diversos dirigentes. Mientras el oficialismo respaldó el operativo ordenado por Donald Trump, el kirchnerismo manifestó su rechazo a la intervención estadounidense.
El PRO emitió un comunicado en el que enfatizó que “Lo esencial ahora no es el destino personal de Maduro, sino que el pueblo venezolano recupere su país, su libertad y su democracia”. Denunciaron las acciones autoritarias de Maduro, que han llevado a la destrucción de las instituciones, la persecución de la oposición, la censura de la prensa y el exilio de millones de venezolanos.
En este contexto, el partido fundado por Mauricio Macri expresó su apoyo al liderazgo de Edmundo González y María Corina Machado para una transición pacífica en Venezuela, basada en la verdad y la justicia. “Hoy llega a su fin la acción impune de quienes devastaron Venezuela”, afirmó el PRO.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, calificó la situación como “histórica”, señalando que “la dictadura que sometió durante tantos años al pueblo venezolano llegó a su fin”. Por su parte, la vicepresidenta Victoria Villarruel destacó que “la esperanza renace en Venezuela” y aseguró que “de la oscuridad resurgirá el pueblo venezolano”.
Sin embargo, no todos los sectores políticos compartieron esta visión. Desde el Partido Justicialista repudiaron los bombardeos de Estados Unidos en Venezuela, considerándolos una amenaza para la región y una violación de la Carta de las Naciones Unidas. En este sentido, llamaron a la movilización y a la toma de acciones conjuntas para evitar que Estados Unidos avance en la región.
Juan Grabois también se pronunció en contra de la intervención militar en Venezuela, calificándola como una invasión, bombardeos y secuestros que violan el derecho público internacional. En la misma línea, el gobernador Axel Kicillof condenó el ataque de Estados Unidos, señalando que constituye una grave violación de los principios del Derecho Internacional y representa un peligro para la estabilidad regional.
Por último, la diputada Myriam Bregman, del FIT, calificó la detención de Maduro como un secuestro y advirtió sobre la injerencia política, económica y militar que Estados Unidos busca imponer en la región. En este sentido, hizo un llamado a la unidad latinoamericana para resistir esta amenaza.
En conclusión, la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos ha generado un fuerte impacto en el ámbito político internacional, dividiendo opiniones y generando debates sobre la legitimidad de la intervención extranjera en Venezuela. La situación continúa evolucionando y es necesario seguir atentos a los acontecimientos futuros.








