La inflación en Argentina: ¿Estabilidad o espejismo?
Con los datos de diciembre, la inflación cerró el año 2025 con un acumulado del 31,5%, cifra que sorprendió a muchos por ser el registro más bajo desde 2017. Sin embargo, la reacción ante estos números ha sido diversa, con festejos en la Casa Rosada y cautela entre los analistas más ortodoxos.
Uno de los críticos más destacados de este panorama es el economista Roberto Cachanosky, quien advierte que una disminución nominal en la inflación no es necesariamente sinónimo de haber resuelto el problema de fondo. Según él, Argentina vive una desaceleración de los precios, pero aún está lejos de alcanzar la tan ansiada "estabilidad económica".
En un análisis exhaustivo que abarca desde la política monetaria del Banco Central hasta la ingeniería financiera para hacer frente a los vencimientos de deuda, Cachanosky enciende las luces amarillas sobre la tendencia alcista de los últimos meses y la falta de una real reactivación económica.
Curva “U” y la diferencia entre bajar la inflación y estabilidad
Las críticas de Cachanosky se centran en la dinámica mensual de los precios durante el año pasado. A pesar de la celebración del Gobierno por la media anual, el economista señala un deterioro al final del período.
Según él, la inflación experimentó una curva en forma de "U" a lo largo del año, con un rebote sistemático que llevó a un aumento del 2,8% en diciembre. Esta tendencia al alza pone en duda la capacidad del programa económico actual para combatir el núcleo inflacionario de manera efectiva.
Recaudación y caída en la actividad real
Otro punto de preocupación es el nivel de actividad económica. Cachanosky destaca que los datos fiscales muestran un crecimiento de la recaudación tributaria por debajo de la tasa de inflación anual, lo que indica una caída en el nivel de actividad real. Esto plantea desafíos para mantener el superávit fiscal y sugiere la necesidad de impulsar inversiones y exportaciones.
Ingeniería de deuda y riesgo país
En cuanto a la situación financiera y cambiaria, Cachanosky señala que Argentina sigue enfrentando dificultades en los mercados internacionales de deuda, lo que ha llevado al Gobierno a recurrir a mecanismos alternativos para afrontar sus obligaciones. Aunque estas maniobras evitan el default, no resuelven el problema de fondo de la solvencia intertemporal.
En resumen, la visión de Cachanosky plantea dudas sobre la verdadera estabilidad económica de Argentina y destaca la importancia de implementar medidas sólidas para abordar los desafíos actuales. La incertidumbre persiste en medio de un panorama económico complejo y en constante evolución.








