Una nueva huelga de controladores aéreos amenaza con desatar el caos en los aeropuertos de Argentina. La Asociación de Técnicos y Empleados de Seguridad y Protección de la Navegación Aérea (ATEPSA) ha anunciado un nuevo cronograma de paros que se extenderá del 26 de febrero al 2 de marzo, afectando a vuelos nacionales e internacionales.
El conflicto entre los controladores aéreos y la empresa estatal EANA ha llegado a un punto crítico, con reclamos por incumplimiento del Convenio Colectivo de Trabajo y una pérdida sostenida de poder adquisitivo por parte de los trabajadores. ATEPSA considera agotadas las instancias de diálogo y ha decidido tomar medidas de fuerza que impactarán a miles de pasajeros.
El cronograma de huelga contempla diferentes horarios de paro, afectando a distintas categorías de vuelos. Desde el jueves 26 al martes 2 de marzo, se verán afectados vuelos de aviación general y no regular, así como vuelos comerciales con destinos nacionales. Se esperan retrasos, reprogramaciones y cancelaciones, sumando presión a un sector ya golpeado por la crisis.
En medio de este conflicto, surge la pregunta: ¿por qué se detienen los controladores aéreos? La respuesta se encuentra en un prolongado desencuentro entre el sindicato y la empresa estatal, con reclamos por condiciones laborales y salariales insatisfactorias. La falta de respuesta por parte de EANA ha llevado a la escalada de las medidas de fuerza, poniendo en jaque la operatividad de los aeropuertos.
Es importante destacar que los servicios de navegación aérea son considerados esenciales por ley, y los controladores aéreos juegan un papel fundamental en el sistema de transporte aéreo. Sin embargo, las diferencias entre las partes parecen insalvables, lo que ha desembocado en esta nueva huelga que afectará a miles de pasajeros.
Ante esta situación, se recomienda a los pasajeros estar atentos a las comunicaciones de las aerolíneas y consultar el estado de sus vuelos antes de dirigirse al aeropuerto. La incertidumbre y el caos podrían ser moneda corriente en los próximos días, mientras el conflicto entre controladores aéreos y empresa estatal continúa sin resolver.







