La industria textil argentina en crisis: empresas luchan por sobrevivir en un mercado desafiante
La crisis de Esaka: una señal de alarma en la industria textil
La industria textil en Argentina continúa enfrentando tiempos difíciles a principios de 2026, con empresas como Esaka, propietaria de la reconocida marca Cocot, luchando por mantenerse a flote en un mercado cada vez más competitivo y con una demanda en declive. La caída del consumo y la creciente competencia de productos importados han llevado a Esaka a enfrentar una crisis financiera sin precedentes, que ha impactado directamente en sus operaciones.
Despidos y conflictos laborales: la realidad detrás de las cifras
Recientemente, se han difundido rumores sobre despidos masivos en Esaka, con informes que hablaban de 140 trabajadores despedidos, conflictos laborales y dificultades para pagar salarios. Sin embargo, la empresa ha salido a desmentir estas declaraciones, asegurando que no ha habido despidos y que la planta sigue funcionando con normalidad, manteniendo su plantilla intacta. A pesar de la crisis financiera que enfrenta, Esaka afirma que sigue operando al 100%, buscando superar estos difíciles momentos.
El impacto de las importaciones en la industria textil
Según la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la actividad textil ha experimentado una caída interanual del 20% hacia finales de 2025, niveles comparables a los registrados durante la pandemia. La apertura de las importaciones ha tenido un impacto directo en el mercado, con la entrada de productos extranjeros a precios competitivos que han reducido el espacio para las empresas locales y afectado los volúmenes de ventas. Empresas como Grupo Dass, fabricante de zapatillas para Nike y Adidas, han tenido que reducir su plantilla para hacer frente a esta situación.
Vicunha: otro caso de ajuste en la industria textil
Vicunha, productora de tejidos de mezclilla para marcas nacionales como Kosiuko y María Cher, también está atravesando un proceso de ajuste debido a la caída del consumo y el aumento de las importaciones. El presidente de Vicunha en Argentina, Pablo Jedwabny, ha señalado que desde 2024 la actividad comenzó a mostrar signos de deterioro, con suspensiones, paradas de producción y recortes salariales. La industria textil en Argentina enfrenta un escenario desafiante, donde las empresas luchan por sobrevivir en un mercado cada vez más competitivo y cambiante.
En conclusión, la industria textil argentina se encuentra en una encrucijada, con empresas emblemáticas como Esaka y Vicunha enfrentando dificultades para mantenerse a flote en un entorno económico adverso. La caída del consumo, la competencia de productos importados y los ajustes en las plantillas laborales son solo algunas de las señales de alarma que indican la necesidad de reformas y medidas para impulsar la competitividad del sector.








