Pakistán: la ONU lanza un plan de respuesta de 160 millones de dólares mientras continúan los devastadores monzones

Tras las devastadoras inundaciones y deslizamientos de tierra que están afectando a más de 33 millones de personas en Pakistán, Naciones Unidas y el Gobierno del país lanzaron este martes en Islamabad y Ginebra un plan de respuesta valorado en más de 160 millones de dólares.

Las cifras que han provocado los desastres hablan por sí solas: más de 1.100 personas, incluidos más de 350 niños, han perdido la vida, más de 1.600 heridos, más de 287.000 casas destruidas por completo y 662.000 parcialmente, más de 735.000 cabezas de ganado muertas y dos millones de hectáreas de cultivos afectados, además de graves daños a la infraestructura de comunicaciones.

El Plan de Respuesta a Inundaciones de Pakistán 2022 busca cubrir las necesidades de 5,2 millones de personas e incluye rubros en seguridad alimentaria, en asistencia a la agricultura y ganadería, en albergue y artículos no alimentarios, en programas de nutrición, en servicios primarios de salud, protección, agua y saneamiento, entre otros, por un total de 160,3 millones de dólares.

El Secretario General de la ONU describió gráficamente la magnitud de la tragedia en su mensaje de video emitido durante el lanzamiento del plan de respuesta.

“El pueblo pakistaní se enfrenta a un monzón con esteroides. Más de 1.000 personas han muerto y millones de vidas se han visto afectadas. Esta crisis gigantesca exige una acción colectiva urgente para ayudar al gobierno y al pueblo de Pakistán en su momento de necesidad”, dijo António Guterres.

Pakistán acoge a millones de refugiados

El Alto Comisionado de la Agencia de la ONU para los Refugiados señaló que la comunidad internacional debe aumentar su apoyo y ayudar a Pakistán en la respuesta a esta catástrofe y recordó que la nación asiática alberga a cerca de 1,3 millones de refugiados afganos registrados.

“Las lluvias y las inundaciones han sido catastróficas para millones de personas. Necesitamos urgentemente el apoyo y la solidaridad mundial para Pakistán en estos tiempos difíciles», dijo Filippo Grandi, elogiando la tradición de 40 años del país de acoger refugiados.

Hasta el momento, la agencia ha proporcionado más de 71.000 artículos de ayuda de emergencia a las aldeas de refugiados y las comunidades de acogida.

Estos artículos incluyen tiendas de campaña, láminas de plástico, productos sanitarios, estufas, mantas, lámparas solares y colchonetas para dormir. Además, entregó 10.000 costales para ayudar a construir barreras alrededor de las casas. La entrega suministrada hasta el momento asciende a más de 1,5 millones de dólares.

Unas 650.000 mujeres embarazadas necesitan atención de salud materna

Los 33 millones de personas que el gobierno paquistaní estima que están afectadas por las inundaciones y los deslizamientos de tierra incluyen a unos 8,2 millones de mujeres en edad reproductiva.

El Fondo de Población de las Naciones Unidas estima que cerca de 650.000 mujeres embarazadas requieren servicios de salud materna para garantizar un embarazo y un parto seguros en estas áreas.

Entre ellas, se espera que unas 73.000 den a luz el próximo mes, lo que requerirá parteras capacitadas, atención y apoyo para recién nacidos. Además, muchas mujeres y niñas corren un mayor riesgo de violencia de género, considerando que casi un millón de casas han resultado dañadas.

«Los embarazos y los partos no pueden esperar a que terminen las emergencias o los desastres naturales. Es entonces cuando las mujeres y los bebés son vulnerables y necesitan más atención. El Fondo está sobre el terreno, trabajando con sus socios, para garantizar que las mujeres embarazadas y las madres continúen recibir cuidados vitales incluso en las condiciones más difíciles», dice el representante de la agencia de la ONU en Pakistán.

El Dr. Bakhtior Kadyrov indicó que la situación humanitaria se ve agravada por los importantes daños a la infraestructura. En la provincia de Sindh, más de 1.000 centros de salud están total o parcialmente dañados, mientras que 198 instalaciones hospitalarias están dañadas en los distritos afectados de Baluchistán. Los daños en carreteras y puentes también han dificultado el acceso de niñas y mujeres a los centros de salud.

Hasta el momento, la sucursal de la agencia en el país ha adquirido y comenzado a distribuir 8.311 kits de higiene femenina, 7.411 kits para recién nacidos y 6.412 kits de parto seguro para entrega inmediata en las provincias de Sindh, Baluchistán, Khayber Pakhtunjuá y Punjab. .

La respuesta del Programa Mundial de Alimentos

Por su parte, el Programa Mundial de Alimentos y sus socios humanitarios están ampliando sus operaciones para ayudar al Gobierno a llegar a las familias y comunidades atrapadas en las zonas inundadas, a través de sus oficinas de campo en Baluchistán, Khyber Pakhtunkhwa, Punjab y Sindh.

El PMA ya ha distribuyó alimentos y asistencia para el sustento a más de 168 000 personas en cinco distritos de Baluchistán. Las distribuciones de alimentos para otras 117.000 personas en la provincia de Sindh comenzarán en los próximos días. Sin embargo, algunas de las entregas tuvieron que interrumpirse debido a las fuertes lluvias y al acceso limitado a las familias afectadas por las inundaciones.

Como parte del Plan de Respuesta, el objetivo del Programa en los próximos meses es atender a un millón de personas a quienes se les distribuirá asistencia alimentaria, nutricional y de medios de vida, incluidos 31.000 niños y 28.000 mujeres embarazadas y lactantes que recibirán suplementos nutricionales especializados en alimentos. para prevenir la desnutrición.

Una vez finalizadas las operaciones de socorro, el PMA tiene previsto emprender actividades de recuperación en los cinco distritos de Baluchistán afectados por las inundaciones hasta principios de 2023. Las actividades de rehabilitación incluyen la restauración de la infraestructura y los medios de subsistencia de la población afectada.

Para expandirse, satisfacer las necesidades inmediatas y fortalecer los esfuerzos de socorro del Gobierno, el Programa requiere $34 millones.

Con información de un.org