Papa promete justicia a víctimas tras reporte de Ratzinger

En su discurso, Francisco no abordó las conclusiones del tan esperado informe sobre cómo la diócesis de Múnich manejó los casos de abusos entre 1945 y 2019. Ratzinger fue arzobispo allí desde 1977 hasta 1982.

Pero el Papa dijo que la iglesia todavía estaba discerniendo un camino a seguir en el escándalo de abuso, que ha desacreditado a la jerarquía católica en el Vaticano y en todo el mundo.


“La Iglesia, con la ayuda de Dios, está llevando a cabo con firme determinación el compromiso de hacer justicia a las víctimas de abusos por parte de sus miembros, aplicando con especial atención y rigor la legislación canónica prevista”, dijo el pontífice ante el grupo.

Además, recordó que recientemente actualizó la normativa vaticana para que el manejo de estos casos sea más efectivo.

“Esto por sí solo puede no ser suficiente para detener el fenómeno, pero es un paso necesario para restablecer la justicia, reparar el escándalo y reformar al agresor”, agregó.


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El informe alemán, producido por un bufete de abogados independiente, encontró que Ratzinger manejó mal cuatro casos que involucraban a sacerdotes pedófilos durante su tiempo como arzobispo. Hasta el jueves solo se había hecho público un caso en su paso por Múnich.

Uno de los autores del informe, Martin Pusch, dijo que la negligencia equivale a mala conducta. Dos de los casos, señaló, involucran agresores que fueron sancionados por el sistema judicial pero permanecieron en sus puestos pastorales sin límites expresos sobre lo que se les permitía hacer. No se ordenó ninguna acción bajo la ley canónica.

En un tercer caso, un sacerdote que había sido condenado por un tribunal fuera de Alemania fue puesto de servicio en la archidiócesis de Munich y las circunstancias indican que Ratzinger estaba al tanto de su historial, dijo Pusch.

El cuarto ya se había hecho público en 2010 e involucraba a un cura pedófilo al que Ratzinger aprobó trasladarse a Múnich en 1980 para recibir terapia. Entonces pudo retomar su labor eclesiástica, decisión que según la institución fue tomada por un funcionario de menor rango sin consultar al arzobispo. En 1986, el sacerdote recibió una sentencia suspendida por acosar a un niño.

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El bufete de abogados dijo el jueves que los casos involucraban a funcionarios que aún ocupan cargos en la institución.

El Vaticano no comentó de inmediato sobre el informe, pero dijo que lo leerá detenidamente en los próximos días. El secretario de Benedicto, monseñor Georg Gaenswein, señaló que el Papa emérito no había leído el informe pero lo hará.