El gremio de controladores aéreos, representado por la Asociación de Técnicos y Empleados de Seguridad y Protección de la Navegación Aérea (Atepsa), ha decidido suspender el paro previsto para los días jueves 26 y viernes 27 de febrero. Esta noticia llega en medio de negociaciones con la Empresa de Navegación Aérea (EANA), en un intento por llegar a un acuerdo satisfactorio para ambas partes.
Se había planeado que el paro del jueves se llevara a cabo entre las 15 y las 18 horas, mientras que el del viernes estaba programado de 7 a 22 horas en todos los aeropuertos del país. Sin embargo, ante el avance en las conversaciones, se ha decidido posponer la medida de fuerza. Se ha establecido que, en caso de no llegar a un acuerdo, la medida se retomaría del sábado al lunes.
Desde el Gobierno, a través del Ministerio de Capital Humano, se ha comunicado oficialmente la suspensión de las medidas de acción sindical para facilitar el diálogo y avanzar en las negociaciones. A su vez, Atepsa emitió un comunicado en el que expresaba su compromiso con continuar las negociaciones y posponer las medidas previstas para los días 26 y 27 de febrero, aunque las programadas para los días 28 de febrero, 1 y 2 de marzo siguen vigentes.
El conflicto colectivo se centra en las reclamaciones salariales planteadas por el gremio, que considera que la EANA no ha dado una respuesta satisfactoria. Tras agotar todas las instancias de diálogo, se decidió establecer un plan de medidas de acción sindical que incluía el cese de actividades de los controladores aéreos, lo que afectó el despegue de las aeronaves y provocó una restricción en las autorizaciones para vuelos y vehículos terrestres.
Los horarios y vuelos afectados por el paro se han distribuido de la siguiente manera: el sábado 28 de febrero se verá afectada la aviación general y no regular, el domingo 1 de marzo la aviación comercial regular con destinos nacionales, y el lunes 2 de marzo toda la aviación. Es importante tener en cuenta que los servicios de navegación aérea se consideran esenciales, lo que impone límites a la acción sindical, como la anticipación en la notificación de huelgas y la garantía de servicio mínimo.
En resumen, la suspensión del paro de controladores aéreos muestra un avance en las negociaciones entre Atepsa y la EANA, aunque el conflicto sigue latente y las medidas de fuerza podrían retomarse en caso de no llegar a un acuerdo satisfactorio. La situación seguirá siendo monitoreada de cerca para garantizar el normal funcionamiento de los servicios aéreos en el país.








